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jueves, 2 de octubre de 2014

Azar.






Mi profesor me dijo una vez, 'Somos las personas las que hacemos la historia, y uno de los muchos factores que intervienen en ella... es el azar.' Y es que no creo en lo absurdo del destino, vivir pensando que todo lo que haces está prediseñado, es vivir sin sentido. Me gusta pensar que somos algo más, algo diferente, que aún queda en nosotros la esencia de lo que una vez fuimos. 

Me gusta pensar que de las millones de combinaciones que pueden formarse en un sólo segundo, ese algo, o alguien que esperamos será una de ellas, no me importa perder, no me importa perder personas, perder bienes, he vivido sin ellos todo este tiempo, y es que nadie es imprescindible. Me gusta pensar en el azar como un aliciente que da emoción al día a día, ciertamente puede pasar cualquier cosa, en cualquier momento... Y muchas veces no somos conscientes de ello. 

No es conveniente relajarse, conformarse, bajar la guardia o bajar la cabeza, nada es seguro y todo es posible. Un día te sientes indestructible y al otro, de repente, sientes que eres la persona más vulnerable sobre la tierra. Somos aleatorios, somos inciertos. Lo bonito es cómo decidimos enfrentarnos al azar, somos seres patosos tropezándonos contra piedras invisibles que nosotros mismos nos ponemos para, tiempo después, recordar todo con una sonrisa de oreja a oreja. Todos nos hundimos alguna vez cuando el oleaje es muy intenso, pero como siempre dicen... Después de la tormenta viene la calma. 











jueves, 26 de junio de 2014

Noche

Brisa fría que nos acaricia cuando dormimos con la ventana abierta, como besos de hielo, un mar de arrugas que se extiende por toda la cama, las colillas apestando en el cenicero y la ropa desperdigada por el suelo, el silencio de la noche envolviendo tu acelerada respiración, el frío erizando nuestra piel y cortando nuestros labios, carreteras rojas recorriendo mi espalda, el esmalte de tus uñas tan estropeado como el recuerdo de algo que nunca llegaremos a ser, me dejé llevar por lo precipitado del momento y a estas alturas mis dedos han recorrido cada hueco de tu cuerpo, me he olvidado del sol porque perdí el norte hace mucho tiempo. 

martes, 24 de junio de 2014

Untitled.

Aquí estamos otra vez, frente a una hoja blanca vacía esperando a ser escrita, a ser recorrida por palabras, palabras que recuerdan a vehículos recorriendo una autopista, a mis dedos acariciando tu espalda, a mis labios besando tu mejilla, a nuestros corazones contando los errores, como si todo lo que formara parte de nosotros fuera lugar de paso, sería casi imposible encontrar un camino claro, y me pregunto qué somos sino una sucesión de estrepitosos fracasos, de esos que te hacen reír llorando, me gustaría gritarte susurrando que te quiero, cantarle una canción  al tiempo mientras le escribo cartas al invierno, quisiera que supieras cómo siente un bloque de hielo, hacerte ver lo contradictorios que son los cuentos que nos contaban de pequeños, quizá podamos volver a leerlos, sentirnos un poco estúpidos otra vez, dejar de ser mayores con demasiadas cosas en la cabeza y volver a ser niños llenando de juguetes la maleta, me gustaría hacerte ver lo equivocados que estábamos cuando queríamos crecer, volver contigo a la época en la que sonreíamos porque no teníamos nada que temer, en la que nuestros ojos solo se desviaban a las cosas que nos prohibían ver, esa época en la que todo estaba permitido y era cien veces mejor si era desconocido, me gustaría devolverte a esa época, en la que besarte te hacía sonrojar...




                                           ¡Qué demonios! ¡Volvamos atrás!

domingo, 25 de mayo de 2014

Absurdo.



Estoy cansado, cansado de ser un adolescente y no parecerlo, porque cada vez me cuesta más encontrar algo en lo que me identifique con el resto de los adolescentes, estoy cansado de sus estúpidas modas, de sus estúpidos juegos, juegan a perder el tiempo, a dar vueltas estúpidas para llegar al mismo sitio, a me hago el duro pero por dentro estoy derruido, juegan a las apariencias, como si esto fuera el quien es quien, son aburridos, simples y previsibles, estoy cansado de que cada vez haya menos personas que te llenan, que te aportan, menos personas que son un reto, menos personas que tienen algo que decir que sea más bonito que el silencio, estoy cansado de que pase una semana y las adolescentes hayan creado una nueva absurda manera de jugar con su cuerpo, y una nueva forma de dejar de comer, estoy cansado de la cantidad de tonterías que hacen para ser raquíticas, pero que ni siquiera sepan por qué lo hacen, ha dejado de ser una competición para gustarnos más a nosotros los chicos, ¿O acaso sabéis de algún chico que haya dicho -No, no quiero salir contigo porque no tienes tight gap.? porque yo aún no lo he visto, ahora es una competición entre ellas, para parecer más esqueleto, estoy cansado de que las personas cada día sepan a menos, que después de hablar con ellas te dejen un sabor amargo en la boca porque son tan jodidamente inservibles para el universo que no puedes ni mantener una conversación con ellos sin que estén poniendo nuevas apariencias o "escudos" cada microsegundo en su cerebro, ya no se puede hablar con ellos, me siento como si conectara mi consola para jugar, pero la maldita diferencia es que cuando me paso el juego con ellos, descubro que lo que hay al final es absurdo, es pobre, simple, tantos juegos, tantas apariencias acertijos rompecabezas para que sean la misma puta tontería de siempre, estoy cansado de que se tenga más cerrado el cerebro que la boca, todos hablan, todos dicen qué y cómo hay que hacer, estoy cansado de ver "nuestro futuro" delante de mis ojos y que sea así, futuro que no sabe nada, de ningún tema, futuro que cuando dices algo de un nivel intelectual más grande que "que rayada" o "que bajón" te llaman filósofo,  estoy cansado de que te miren raro por pronunciar bien el Inglés, o sea más normal ver a un adolescente metiéndose una raya que leyendo un párrafo, estoy cansado de ellos, y la verdad es que cuando no le gusto al mundo me alegro, porque cuando yo quiera gustarle al mundo, significará que el mundo me gusta a mi.

lunes, 21 de abril de 2014

Relativo.

A veces, lo único bonito que podemos hacer por una persona es dejarla marchar, quizás no sea lo más bonito para nosotros, y seguramente esa persona sufra por nuestra decisión, pero a veces hay que tomar decisiones, a veces tenemos que dejar que otra persona nos salve de nosotros mismos, dejarle que nos haga ver que no podemos dejar de ser quien somos, por tener lo que queremos. A veces tenemos que dejar de ser egoístas, hacer lo correcto, a veces nosotros no somos lo correcto.






sábado, 1 de marzo de 2014

Frío.

Si hay algo especial en las personas frías es que, si te dicen que te quieren, si te muestran una mínima migaja de cariño, puedes estar completamente convencido de que es real.

Quizá no seamos la más romántica de las clases de persona, pero tenemos un encanto especial, es como dijo Katniss, "No voy repartiendo amor entre la gente, pero hay personas que me importan." Y es que la realidad es esa, ya sea por miedo, por inseguridad, por pasadas experiencias, por ser una completa patosa emocional o porque simplemente no necesitamos depender de nadie, nos cuesta dar lo mismo que podemos recibir, vamos a un ritmo diferente, queremos de un modo diferente, creo que somos un grupo bastante incomprendido. 

Desde mi punto de vista, las personas frías, somos menos efímeras, que el que mucho corre, rápido se cansa, y el amor, como todo acaba gastándose, además, no creo que sea imprescindible forzarlo tantísimo, decir a cada minuto que pasa lo mucho que te quiero, como si no lo supieras ya, creo que las personas que vamos a un ritmo más lento, duramos mucho más tiempo porque tardamos el doble en llegar al cansancio, el único problema es que las personas no suelen entendernos, son demasiado inseguras como para confiar en que si no les decimos cincuenta veces al día "Eh, que te sigo queriendo" eso va a seguir siendo así. 

Me sorprende las discusiones que he ido viendo a lo largo del tiempo, personas que gritaban a otras personas por no darle el suficiente cariño, y lo peor de todo es que éstas, al final se sentían mal, como si fuera su culpa tener una naturaleza diferente, las personas no deberíamos odiar lo que somos sólo porque a otras personas no les guste, ni siquiera si esa persona es la persona a la que queremos, porque si de verdad nos quiere, encontrará la manera de estar con nosotros, si de verdad nos quiere, no le importará que no le digas cuatro frases sacadas de Google, le importará lo que le demuestres día a día cuando estéis juntos, la manera en la que le besas, la manera en la que le abrazas, no le importará que no dependas como lo hace el o ella, si de verdad nos quiere, estará a nuestro lado, y si no es capaz de comprender que las palabras tan solo tienen el valor que las personas le damos, es que no nos quiere.

Las personas deberían hacer más esfuerzos en conocerse, al menos en saber qué tipo de persona es la que tienen en frente y cuando lo averiguaran, deberían preguntarse a sí mismas si aceptan las consecuencias de estar con esa persona, lo que es injusto es que quieras hacer una fogata en un bloque de hielo, no es justo que quieras que una persona te de algo que no puede darte, al menos tan pronto como podrías hacerlo tú, somos personas difíciles, pero estás rodeado de personas fáciles, paja seca y común, a la que puedes prender fuego y consumir en unos pocos segundos, las personas frías son bloques de hielo, y el hielo, corta.

Nos miran raro cuando ocurre una desgracia y todos lloran como unos imbéciles mientras nosotros estamos en una actitud pasiva y serena, y es que comprendemos que llorar no sirve absolutamente para nada, eso si, en una sociedad podrida como en la que vivimos si vas al entierro y lloras significa que te importaba, un entierro al que va gente que ni se llevaba bien con el que está dentro del ataúd, todos te quieren cuando es tu cumpleaños, todos te echan de menos cuando has muerto, ser frío no significa no sentir nada, significa sentir de otra manera, y, la mayor parte del tiempo, sentir de verdad, los sentimientos de las personas suelen ser tan falsos como ellas mismas, decirte que te quiero no significa que te quiera de verdad, llorarte cuando has muerto no significa echarte de menos, son innumerables las ocasiones en las que la mente de las personas se equivoca completamente, y los sentimientos no iban a ser una excepción, el día que consigas que una persona fría te quiera, puedes estar completamente seguro de que eres especial.















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jueves, 20 de febrero de 2014

Ser alguien.

Es irónico, hace años que llevo escuchando la misma frase, "Tienes que ser alguien en la vida". ¿Ser alguien? ¿Qué es ser alguien? Así que ser alguien significa conducir el coche más caro, vivir en la casa más grande, llevar la ropa más cara y las joyas más pesadas, así que no importa qué ni cómo somos, no importan nuestras acciones, no importa nuestro pasado, no importa lo que hemos tenido que luchar, sufrir, llorar y aguantar para llegar hasta el punto en el que estamos, no importan nuestras perdidas, nuestras caídas, nuestros flaqueos, no importan los cristales rotos, las ojeras pronunciadas, no importan las sonrisas falsas, los besos vacíos, las miradas llenas de odio, no importan las mentiras ni los juegos ni las puñaladas, no importa si eres feliz o no, no importa si te levantas cada mañana con ganas de empezar el día al que te enfrentas, no importa si tus hijos te quieren, si te consideran un buen padre, no importa si lo que tu amabas era la música, el arte y la danza, no importa si te conformabas con una pequeña casa y la persona a la que amabas, no importa si necesitabas poco para ser feliz, no importa, nada importa, lo único que importa para ser alguien en la vida es un conjunto de cosas, un pequeño conjunto, ese coche, esa ropa, esas joyas y esa casa, así que eso es ser alguien, así que eso es lo que consideran ser alguien. Entonces, querido mundo, prefiero no ser nadie.

domingo, 9 de febrero de 2014

Subjetivo.


A estas alturas ya no se si hay alguien que espera ansioso a leer algo escrito por mi, lo único que se es que yo si que echo de menos escribir, y que es algo que realmente me llena, me gusta expresarme, me gusta dejar un pedazo de mi en cada cosa que escribo, y lo cierto es que en la mitad de las ocasiones tiene que ver con otra persona, con alguien que me pide consejo sobre un tema en concreto, pienso que si una persona puede dudar sobre algo, y si yo puedo ayudar, ¿Por qué no iba poder ayudar a cualquier otra persona que tenga el mismo problema pero no tiene a nadie a quien exponérselo? me gusta pensar, que hay personas que leen cualquiera de mis textos y se replantean la forma en la que ven determinadas situaciones y problemas, me gusta pensar que, por mínimo que sea, puedo ayudar a otra persona con mi blog, en el que me expreso con total sinceridad, y que si puedo hacerlo, no veo razón para no compartirlo con vosotros.

Si hay una cosa que me cabrea es que alguien sea subjetivo consigo mismo únicamente porque los demás le han hecho verse de ese modo, cuando estoy hablando de esto con alguien, me gusta poner el ejemplo del profesor y el billete. "Un profesor entra a una clase y le pregunta a los alumnos, ¿Cuánto creéis que valéis?, los alumnos se quedan embobados y extrañados, sin saber qué contestar. Entonces el profesor coge un billete y lo tira al suelo, lo pisa, lo ensucia, lo trata de la peor manera posible y cuando acaba, vuelve cogerlo y le dice a su clase que le mira asombrada, he tratado lo peor que he podido este billete, le he hecho de todo, pero su valor sigue siendo exactamente el mismo, sigue siendo el mismo billete."

Supongo que habréis entendido la metáfora. Siempre digo que es muy importante conocerse a sí mismo, ya que si desconoces tu verdadera naturaleza, no harás otra cosa que escuchar a los demás, y querido lector, las personas odian reconocer que eres mejor que ellos. Esto siempre ha sido un juego al fin y al cabo, y la opinión de los demás es lo más subjetivo que puedes encontrarte por el camino, si fueras tan débil como piensas que eres, los demás no tendrían ningún interés en hundirte, es cuando marcas la diferencia, cuando tienes algo que aportar, cuando los demás realmente quieren que flaquees, incluso cuando tu mismo no sabes lo bueno que eres, ellos lo notan, es algo que se ve, o tienes la llama, o no la tienes. Eso que dicen de "Cada persona es un mundo" y que "Cada uno tiene algo que le diferencia de los demás" es completamente falso, dos coches pueden ser de diferente color y eso no significa que sean otro coche, con las personas pasa lo mismo, es su naturaleza lo que les diferencia o no de los demás, una oveja sera una oveja sea de derechas o de izquierdas, de arriba o de abajo, las ovejas son aquellas personas que forjan su carácter dependiendo de su círculo social y familiar. ¿Nunca te has preguntado por qué dos personas que han nacido y crecido en el mismo medio son completamente diferentes?, es lo que tenemos en nuestro interior lo que determina y forja nuestro carácter, esta en nosotros el cuestionarnos las cosas que intentan inculcarnos, esto siempre ha sido un tablero de ajedrez, y siempre habrá montones de peones, y, como en una partida de ajedrez, los peones pueden cambiar de posición, pero no dejan de ser peones. 

No debéis dejar que os hagan pensar que no sois de la manera que en realidad sois, no debéis dejar que un puñado de peones, de ovejas, os hagan pensar que no sois torres o alfiles, es en los momentos difíciles, en esos en los que hacemos tonterías, en los que zarandeamos nuestra personalidad, es en esos momentos en los que debemos replantearnos las cosas, decidir si queremos que las cosas sigan como hasta ahora o si queremos que cambien de una vez, no son ellos los que van a estar ahí cuando tengamos que enfrentarnos a las pruebas que nos pondrá la vida, ni vuestros padres, ni vuestro novio o novia, ni vuestros hermanos, sois vosotros los que vais a estar ahí en las situaciones difíciles, y todos vosotros, los que las ovejas se empeñan en apartar porque tienen un punto de vista diferente, porque pueden tomar otro camino sin necesidad de un pastor que las guíe, todos vosotros tenéis un interior que se muere por salir, tan sólo tenéis que prestarle un poco de atención a lo que sentís y lo que queréis, no es una cosa de edad, no es una cosa de madurez, no es una cosa de carácter, da igual cómo y qué hayas vivido, el pasado es pasado, y no se puede vivir con ni de el, no pidáis consejos a gente que no sabe ni lo que quiere, no viváis queriendo impresionar brevemente a personas que no os importan y que dentro de unos días, meses u años ni os recordarán, no os hacéis una idea de lo fuertes que podéis ser sin ayuda de nadie, el dolor emocional dura solo 12 segundos, y todo lo demás nos lo provocamos nosotros mismos, somos maestros del drama por naturaleza, pero no sabréis lo fuertes que podéis llegar a ser hasta que no os pongáis a prueba, a prueba de verdad.

Todos estos estúpidos ignorantes que intentan hundiros con ellos, que se te atan a los pies como dos bolas de cañón, son los que tienen una vida vacía y absurda, y odian que vosotros tengáis algo que os llene, ya sea leer, bailar, cantar o subiros a una montaña y gritar, están tan perdidos que su única opción es intentar perderte a ti, porque así estarás a su pobre y patético nivel, seguramente no me gustes a mi, ni yo te guste a ti, seguramente habrá pocas personas a las que yo les guste, pero ¿Eso que importa?, no me dan de comer, no trabajan por mi, no estudian por mi, no lloran por mi, todos tenemos nuestros gustos, y es completamente normal que no le gustes a alguien, pero eso no significa que seas poca cosa, o que seas una mierda, la gente que tiene la llama, está en un nivel superior, y aquí no importa ni tu etnia, ni tu físico, ni tu condición u orientación sexual, es algo que se lleva por dentro y es algo que no se puede borrar o cambiar, es algo que sólo se puede tapar, pero la oscuridad, sólo es luz tapada.


martes, 14 de enero de 2014

Amargura.

...El desinterés es un sentimiento complicado de sobrellevar, darte cuénta poco a poco de que hay cosas que te interesan cada vez menos y que cada vez te llenan menos cosas, la ley de la vida sería correcta si al dejarnos de gustar unas cosas, nos empezaran a gustar otras, pero lo cierto es que hace tiempo que las cosas son cada vez menos especiales, pensaba que sería por la edad, que la razón de que no le vieras el sentido a muchas cosas era porque tenías más edad, pero lo cierto es que me he dado cuenta de que a personas mucho más mayores que yo les pasa lo mismo, comparten mi opinión de que la vida se esta volviendo más simple, menos emocionante y cada día con menos cosas que merezcan la pena, supongo que la frase que nos viene a todos a la cabeza es 'Cualquier lugar es especial si nosotros lo hacemos especial', y lo cierto es que es una frase a la que no le falta nada de razón, son las personas las que hacen que la vida tenga un color especial, o esté más negra que nunca, el único problema es que las personas, cada día son más similares, más simples, y menos capaces de hacer cosas, de cambiar cosas, ciertamente estoy cansado de ver caras largas y amargadas, la gente ha olvidado reír, ¿Cómo van a vivir si no se sienten vivos?, no paro de ver muertos vivientes por todas partes, muertos que te miran mal si sonríes, si cantas o si te pones a bailar en medio de la calle, como si estuvieras cometiendo un delito, yo opino que no importa cuán patoso sea tu impulso, que hay que hacer lo que te salga en cada momento, el mundo necesita más risa, porque lágrimas, tristeza, y amargura, tiene más que suficiente. La gente se ha olvidado de reír, se ha olvidado de vivir.

martes, 7 de enero de 2014

Capítulo 2.



...Si no lo sabéis ya, es el momento de que os diga que nunca le pongo primero el título a mis entradas, y es porque nunca se en qué o cuándo van a terminar, simplemente empiezo a escribir y dejo que mis sentimientos o mis ideas fluyan a través de mis dedos, no siempre escribo cosas que tengan un valor, la mayoría de las veces escribo cosas que parecen tristes, y estoy cansado de hacerlo, de echo no se si algo de todo lo que escribo tiene valor, simplemente comparto una parte de mi mismo con cada persona que lee este u otro texto escrito por mi, y este texto, es otro de esos, que se siente.



...Me despierto, como cualquier día, pero la verdad es que la mayor parte de ellos ni siquiera sé por qué lo hago, abro los ojos pero no encuentro una razón por la que hacerlo, todo era más fácil cuando era pequeño, era tan inocente, tan ajeno a todo lo que pasaba, al menos cuando lobo me dejaba, -en aquellos días sabía de un sentimiento que llenaba el corazón y alegraba la mirada, conocía la ilusión, ilusionarse por algo, eras tan pequeño, no pensabas en las consecuencias, no pensabas en lo que podía pasar, en lo que podía doler, no pensabas en qué podía salir mal o cuales serían las consecuencias, eras demasiado tonto, ¿O demasiado listo?.
poco a poco cuando nos hacemos mayores, dejamos de crecer como personas, es curioso, cuanto más grandes somos, más miedo tenemos, porque es el miedo la única razón por la que vivimos así, tenemos miedo de muchas cosas, pensamos en demasiadas cosas-.
Pero ahora, ahora todo es más difícil, más difícil para mi, todo se desmorona poco a poco en mi interior y ni siquiera sé qué respuesta darme a mi mismo, y lo peor de todo es que tampoco puedo preguntarle a él, cada día hablamos menos. 

No sé como he llegado a esta situación, o tal vez es que tengo demasiado miedo para responderme, ya no se si es el desinterés o el temor lo que me impide pensar con claridad, ya no soy yo, no quiero ser yo. Lo único que se es que estoy sintiendo algo desconocido, algo que no se describir, los humanos lo llaman vacío, es como una herida de una profundidad infinita, que no para de sangrar, pero que no duele, te deja poco a poco sin vida, y ni siquiera sabes qué deberías hacer. Yo no soy el de los sentimientos, yo era duro, como una roca, no se cómo reaccionar ante todo esto, estoy perdido, el vacío es un sentimiento poderoso, horrible, pero poderoso, te deja sin aire con una facilidad que asusta, más que la pesadilla más horrible, yo siempre he sido el de las explicaciones, el de la lógica, siempre he dicho que el dolor es algo necesario, todo es necesario para forjar el carácter humano, pero el vacío, el vacío no es dolor, es como estar estropeado, como que algo falla dentro de ti, un coche jamás ha necesitado estar estropeado para ver que puede estar arreglado, simplemente si no tiene arreglo, lo destruyen.

Pienso en cómo antes cualquier cosa era capaz de hacerme sonreír, incluso me atrevería a decir que era feliz, pero aquello duró demasiado poco, ahora me siento como un drogadicto, nada es suficiente, necesito más, pero por muchas cosas que haga, o que me obligue a sentir, no es suficiente, no puedo llenarme, nada lo hace.
Creo que lobo tiene un problema, creo que no encuentra una razón por la que vivir, cómo iba entonces yo a preguntarle que me de una razón para sonreír, creo que los dos tenemos un problema, y ya no se qué hacer para que esta situación cambie, yo no soy el de la lógica, yo no soy el que saca las conclusiones claras en todo, yo soy el que se guía por impulsos, hago lo que siento en cada momento, eso siempre ha sido suficiente para llenarme, ahora nada consigue hacerlo, nada es suficiente. [...]

[...] Fueron días difíciles aquellos, en los que nada estaba claro, todo era negro, ninguno de los dos veía una luz en nada, pero después de estar verdaderamente mal, hice una locura, un impulso, ese día desperté algo en mi, y no sólo en mi, desperté algo en él, creo que todo se basaba en un simple vacío, y lo único que hay que hacer con los vacíos es llenarlos, yo soy el de los sentimientos después de todo, y sé que, esta vez, tenía razón.

 A partir de ese momento los dos nos hicimos más fuertes, podría decir que lobo estaba más lobo que nunca, volvíamos a hablar, estaba muy fuerte, me ayudaba más que nunca, y lo cierto es que yo también me estaba volviendo más fuerte, estaba contento de volver a avanzar, de volver a aprender y de cambiar, siempre he tenido claro que los grandes cortes crean grandes cicatrices, y las grandes cicatrices crean grandes experiencias.

Pero basta de hablar de tristeza, basta de hablar de dolor, había tenido un nuevo comienzo ese día, las cosas iban a ser diferentes a partir de ahora, íbamos a actuar de forma diferente. [...]

[...]Me levanto, como cualquier otro día, pero esta vez, si sé por qué me levanto, porque tal vez no tengas una razón para sonreír cada día, es más, posiblemente estés triste la mayoría de ellos, pero es tan maravilloso sentir, sea lo que sea, es tan bonito sentirse vivo, incluso si me pusiera a llorar en este mismo momento estaría contento por dentro, sentir es nuestra más increíble habilidad, es lo que nos diferencia de esas malditas máquinas, sentir, cuando estás en lo alto de una colina y respiras profundamente, sientes algo tan efímero como la libertad, me encanta poder sentir, cerrar los ojos y que me llene, sea lo que sea, sentir es una capacidad totalmente infravalorada, miro a los demás y tienen miedo de sentir, tienen miedo de tener miedo, yo sólo tengo miedo de no sentir nada.
Ojalá las personas se sentaran más a menudo a pensar, suena raro, pero yo lo hago mucho, pensar en todo, dedicarle un poco de tiempo a mi interior, me gusta visitar esa zona.

Me encanta esta sensación, ha sido como renacer, se que la mayoría de las personas con las que me encuentre no entenderán nada de mi comportamiento o de mi mentalidad, bueno, eso es completamente normal, como bien dice lobo. No entienden que haya chicos como yo, sinceramente, incluso a mi mismo me parezco extraño, valoro cosas que parecen prehistóricas, cosas pequeñas, cosas grandes, da igual, el caso es valorar cada detalle, pero yo no critico su manera de vivir, ciertamente poco me ha importado siempre, no critico que hoy en día vivir la vida signifique intoxicarte cada fin de semana e intercambiar fluidos del tipo que sean con siete personas diferentes, sinceramente, si eso es vivir la vida, yo debo de estar completamente muerto, porque a mi lo que me hace vivir la vida, es una cosa totalmente diferente, lo que a mi me da la vida es escuchar mi música  y que me erice la piel como lo hace el frío en invierno, me da la vida salir a la calle y tumbarme en cualquier trozo de verde de los que cada vez hay menos, me da la vida leer unos párrafos que me hagan reír o me hagan pensar, tal vez me hagan llorar, me da la vida salir de noche también, claro, pero a bailar, me lo paso tan bien saltando, haciendo el idiota y diciendo tonterías, me encanta reírme, creo que debo de ser la persona más muerta del universo, a estas alturas me ha quedado más que claro que yo no se vivir la vida, pero, ¡Qué demonios! prefiero estar muerto, si estar muerto es lo que yo entiendo por vivir, soy extraño, soy diferente y amo ser así, sinceramente creo que es uno de los mejores momentos de mi vida, y lo curioso es que apenas ha cambiado, prácticamente todo sigue igual, pero no es por fuera donde se han producido los cambios, es por dentro, y créeme que son los cambios que importan. Qué bonito es sentir, y sentirte bien contigo mismo, es una sensación tranquilizadora. 

Una noche como cualquier otra llegó ella, a estas alturas no era la primera, y ninguna había sido suficiente, ¿Por qué iba a serlo ella?
de todas maneras, yo había perdido la capacidad de tener ese tipo de sentimiento, o al menos, eso pensaba. Pensaba que ese sentimiento se lo había entregado ya a una persona, y que no podría volver a entregárselo a otra, que era la definitiva, después de tanto tiempo, aún seguía pensándolo, pero había algo, algo en su mirada que lejos de gustarme a mi, le gustaba a lobo, había algo en sus labios que le incitaba a besarle, era tan extraño, después de tanto tiempo, tanto tiempo desinterés, tanto tiempo de rechazos continuos, de personas que no estaban a la altura, todo eso se esfumó en el momento en el que mis labios rozaron los suyos, y eso fue todo, sólo un roce, un roce que desencadenó todo, ella podría haber desaparecido en ese mismo instante y no haber vuelto jamas, porque daría igual, había cambiado algo en mi interior irremediablemente, me devolvió la capacidad de amar. 

El amor, ese sentimiento tan temido, tan incomprendido, tan inventado, todo el mundo habla del amor, en mayor o menor medida, todos hablan de lo que es, o de cómo debería ser, hablan de el de muchas maneras, pero casi todos se equivocan, lo cierto es que la única verdad del amor es que es un sentimiento, algo físico y emocional que se produce en nuestro cuerpo y cerebro, y dentro de eso, para cada persona, como cualquier sentimiento, significa una cosa, nadie puede etiquetar tus sentimientos, solamente tú sabes qué es lo que sientes, nadie, absolutamente nadie puede discutirte eso, se puede discutir de muchas cosas, pero no se puede discutir de los gustos, y no se puede discutir de los sentimientos.

No estoy aquí para hablar del amor, porque tu sabes perfectamente lo que es, aunque tu respuesta sea que no sabes lo que es, eso es una respuesta totalmente valida. De lo que hablo es de sentimientos, de lo bonito que es sentir, íbamos por el miedo.

Si, cierto, tenía miedo, por supuesto que tenía miedo, es normal tener miedo, pero dejar que el miedo impida hacer algo que en realidad te mueres por hacer es absurdo, y yo, yo me moría por sacar esa parte de mi. 

Leo a diario a las ovejas despotricar sobre las relaciones, despotricas sobre personas que se quieren, se equivocan en dos cosas, bueno, en realidad las ovejas suelen equivocarse en casi todo, se equivocan en que las personas que pintan todo de color de rosa están pintando una fachada, y despotrican sobre las relaciones porque nunca han estado en una, cuando después son los primeros que se encaprichan a mas no poder y babean las dos semanas que dura su "amor eterno", hablan también de que sentir amor hacia una persona es tener debilidad, ¿Debilidad?, qué graciosas son estas ovejas. 

Yo opino que hay que ser bastante valiente para dejar entrar a otra persona en tu corazón, en ti mismo, ¿Quien sabe qué hará con ello?
hay que ser muy valiente para bajar todos tus muros y tus barreras, que tanto han costado construir para dejar entrar a esa persona, hay que ser más que valiente para que gran parte de tu mundo ahora esté habitado por esa persona, podría partirse por la mitad, podría destruirte por completo, podría hundirte de una manera inimaginable, no tienes absolutamente ninguna seguridad de que lo que estás a punto de hacer salga bien, de que cuando te entregues a una persona todo sea como esperes, no tienes seguridad, de nada.
¿Eso es ser débil?, creo que eso, querido lector desconocido, es una de las cosas más valientes que podemos hacer los humanos, pero ¿Por qué lo hacemos?, por qué, si tenemos tanto miedo de todo lo que puede pasar nos lanzamos de cabeza desde un acantilado como si hubiéramos perdido toda la razón que teníamos. Es una respuesta tan fácil, que ni siquiera debe de decirse, simplemente hay que sentirla, y vivirla, no, no tienes ninguna seguridad de que todo vaya a salir bien, pero ¿Sabes qué?, si supieras todo lo que va a pasar en tu vida ¿Qué sentido tiene vivir?, lo único débil, lo único cobarde en esta vida es no hacer las cosas por miedo, morir asustado, enamorarse es la sensación más bonita que he experimentado, y no me da ningún miedo, porque me hace sentir algo increíble, saca lo mejor de mi, y sea un capricho, o un amor eterno, no lo sabrás hasta que no lo pruebas, pero ten clara una cosa, sanarás si las cosas salen mal, siempre he tenido la teoría de que si el cuerpo puede acostumbrarse al dolor físico, puede acostumbrarse el dolor emocional, y esta vez, lobo y yo hicimos un pacto, nada de entrar en cabezas, nada de hacer mapas, nada de hacer cosas que sean pensadas, planificadas, dejarse llevar, sea cual sea el final, nos tiramos al precipicio porque cuando pruebas un poco de esa droga llamada amor, no puedes parar. El amor, yo no se qué es el amor, lo que si se es que nos hace sentirnos vivos, todos los tipos de amor, ¿Por qué los perros son leales? porque les damos amor, quizá ellos también sean débiles como dicen las ovejas, quizá esté muerto, quizá no sepa vivir la vida como hacen ellos, quizá todo lo que haga está mal, pero tengo clara una cosa, si estar muerto me hace sonreír como lo hago, quiero seguir estando muerto.





















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jueves, 26 de diciembre de 2013

Me siento yo.

...La gente suele cometer el error de pensar que cuando estás de buen humor es porque tu vida es una de esas vidas relajadas, sin problemas, sin preocupaciones, de esas que salen en las películas, creen que por el hecho de que salgas con una sonrisa a la calle no tienes que enfrentarte día a día a lo putrefacto de la vida, y de la sociedad, piensan que te lo han dado todo y que nunca has tenido que sufrir por conseguir nada, es curioso, que con una cosa tan pequeña, una sonrisa, provoquemos tantas realidades paralelas en el cerebro de nuestros espectadores.

Lo cierto es que la realidad es bien diferente, normalmente la gente que sonríe cuando las cosas están mal, que se levanta con esa energía positiva, es la que ha vivido las peores circunstancias, ya que cuando te lo dan todo, cuando tienes todo en tus manos, no valoras cosas tan pequeñas como poder ponerte esta camiseta o aquel pantalón, y es que quizá no podemos decidir algunas cosas en nuestra vida, pero sí podemos escoger el modo en el que vamos a afrontarlas, es esa frase que solían decir, "El destino baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos al juego".

Siempre he pensado que la sonrisa es, a parte de escribir, nuestra más bonita manera de expresarnos, y no, no voy a hablaros de que sonriáis día a día, ya que la mitad de los días no encontramos una razón para hacerlo, tampoco voy a decir que sonriáis y que todo saldrá bien, porque para eso hay que levantarse con ganas de comerse el mundo, y no con el pesimismo de que él te va a comer a ti, quería hablaros de todo lo que puede esconder una sonrisa, desde el dolor, la venganza, a la personalidad más indestructible, no todas las sonrisas son buenas, y las personas, tampoco.

He de admitir que soy de esas personas que se anda mucho por las ramas, empieza a hablar de una cosa y va ampliando el tema, me pasa lo mismo cuando estoy dibujando, a veces incluso empiezo a dibujar un objeto y acaba convertido en algo completamente diferente, a veces incluso parece que mis textos están incompletos, pero la realidad es bien distinta, lo único que pasa aquí, mientras estás leyendo esto es que quiero que sientas a qué me refiero, quiero que lo vivas en su máximo potencial, podría ponerme a explicar cada cosa que digo, podría detallar y escribir cada ejemplo o cada punto de lo que estoy diciendo, pero entonces no valorarías tu propio potencial, y no sacarías tus propias conclusiones, que al fin y al cabo, es lo único que quiero que hagas.

En esta mañana quería haceros sentir algo que siento la mayoría de las veces que me levanto, solo que unos días lo valoro mucho más que otros, porque también paso días sin sentirlo, días en los que no se muy bien que debería hacer o sentir, hacia donde debería mirar o apuntar, cuáles deberían ser mis decisiones, cuales deberían ser mis pasos, hay días en los que definitivamente me pierdo.

Muchos son los temas que asustan a las personas, y el sentirse perdido no es una excepción, a mi modo de ver sentirse perdido es un sentimiento fundamental para poder encontrarte, aunque no siempre te encuentras de la misma manera. Sentirse perdido es molesto, por supuesto, pero la recompensa de encontrarse es una de las cosas que mejor me hacen sentir, despertar, levantar la persiana y sentir, "Hoy, hoy me siento muy yo."

Es ese sentimiento cuando sabes que vuelves a ser tú, vuelves a ser fuerte un día más y sientes que puedes con cualquier cosa, somos únicos e insustituibles, o al menos así es como nacemos, el único problema es que nos van convirtiendo poco a poco en copias de un modelo imperfecto y alto retrógrada, y después esas copias pretenden arrastrarte a su nivel, quieren cortarte las alas, no olvides que cuanto más diferente seas, más estarán en tu contra, y... ¡EH!
¿Qué esperas? claro que a veces te sientes vulnerable, triste, perdido, tienen miedo a lo desconocido, y cuanto menos te entiendan, más copias habrá en tu contra, tienes a un mundo que quiere convertirte en algo que no eres, no esperes que sea fácil.

No importa cual sea tu naturaleza, no importa cuan diferente sea tu razón de vivir, siempre, siempre habrá alguien que la comparta, pero tienes que hacerte una pregunta, si la persona con la que tu quieres compartir tu rareza no quiere compartir la suya contigo, ¿Te convertirás y vivirás siendo algo que no eres, cambiando para siempre y tirando a la basura todo tu potencial o esperarás a alguien que de verdad te recuerde lo que realmente vales?. 

Antes de responderte a esa pregunta deberías recordar lo efímeras que son las personas, sus gustos, sus opiniones, su personalidad y su mentalidad. Tal vez la persona que te guste no quiera saber nada de ti porque no eres el prototipo que le han obligado a amar, seguramente a mi tampoco me gustes, pero ¿A caso importa?, las personas cambian, hoy les gusta una cosa y mañana ¿Quien sabe?, pero los cambios que haces en tu personalidad, en tu vida y en tu cuerpo son para siempre, ya sean marcas en la piel, en el corazón o en la conciencia, los para siempre no son tan cortos como pensamos, quizá un suceso que consideres absurdo y que carece de importancia cambia absolutamente toda tu vida, por eso es tan importante pensar en qué deberíamos hacer, o pensar.

Me gusta darme la vuelta y ver todo lo que he dejado atrás, espero no tener nunca el sentimiento de que todo lo que he recorrido ha sido para agradar a alguien a quien yo no importaba para provocarle una impresión que no duraría, quiero vivir mi vida de pie, no de rodillas, suplicando por cosas que en realidad no me importan.

Mientras estoy escribiendo esto, tengo una sonrisa, una de esas que están partidas por la mitad, porque se que la gente se da cuenta de todo, se da cuenta de todo esto, el único problema es que lo hacen cuando es demasiado tarde para cambiar nada, se dan cuenta cuando tienen demasiado tiempo para pensar, y desgraciadamente en ese tiempo están solos, y quieran o no, tendrán que dedicar esos pensamientos a si mismos, es entonces cuando descubren que han hecho el imbécil toda su vida, pero ya no pueden cambiarlo, se dan cuenta de que van a morir solos, de que han nacido solos, y de que en vez de haber dedicado su vida a crecer como una meta personal, descubrir hasta donde podrían haber llegado, han empleado ese tiempo en vivir para los demás, personas que ya les han dejado, o que ya ni siquiera saben de su existencia, hoy quiero darte un consejo, seas quien seas, yo no soy perfecto, de echo la mitad del tiempo me odio a mi mismo, pero no cambiaría mi naturaleza por nada del mundo, quiero decirte que eres tan especial como en el fondo crees que eres, y quiero decirte que no dejes que nadie cambie esa estrella, que nadie consiga arrastrarte hacia un charco, que nadie te use para alimentar su vida de parásito, quiero decirte que el hecho de que flaquees no significa que eres débil, porque incluso los buques más grandes, los que parecían castillos se hundían si no usaban sus cañones como era debido, quiero decirte que no importa qué o cómo hablen de ti, y que si tienes que cambiar, lo hagas por ti mismo, porque en este mundo, no hay nadie mas importante en tu vida que tú.


jueves, 19 de diciembre de 2013

Idiotas por naturaleza.

...Es lo que dije entonces, somos idiotas por naturaleza, y lo cierto es que nos encanta ser idiotas, es una de nuestras mejores habilidades, pero ¿Qué sería de la vida si no fuéramos idiotas?. Esta es la primera entrada que escribo en movimiento, estaba escuchando música de ese modo especial que te sumerge y te hace desconectar, esa es una de mis acciones preferidas, porque me cuesta una barbaridad, siempre estoy pensando en esto y en aquello, demasiado pensar me digo siempre, y, de vez en cuando, consigo hacerme caso, pero es algo bastante complicado.

...Somos idiotas porque siempre nos enamoramos de imposibles, nos preocupamos por quien no se preocupa por nosotros, hacemos cosas rematadamente estúpidas, pero también hacemos cosas divertidas o cosas que nos dejan dejan buenos recuerdos, ser idiota para mi es nuestra más fundamental obligación, ser idiota es eso que nos da vida, y a veces nos da esa chispa que buscamos algunos, porque lo aburrido sería saber como va a acabar cada cosa que hacemos, saber si nos vamos a equivocar, si vamos a fallar o acertar, si supiéramos cuál es nuestro futuro no tendría sentido vivir el presente, ¿Dónde estaría la gracia? 

...Lo divertido de ser idiota es que nunca sabes cuando se te va a ocurrir hacer algo completamente estúpido, cuando estas a punto de hacer algo que le de la vuelta a una situación aburrida o que te enganche a una persona irremediablemente. Yo creo que todos nacemos idiotas, completamente, pero no acabamos de darnos cuenta, todos prefieren intentar comprender la vida, comprender el amor, comprender la injusticia, comprender a las personas, comprender todas y cada una de las cosas que les rodean, pero ¿Sabéis que?, hay cosas, esas cosas que no vienen con un manual de instrucciones, que se entienden justo y solamente cuando dejas de intentar comprenderlas, así que, hoy más que ningún otro día, quiero ser idiota.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Fuego.



...Imaginad por un segundo que tenéis una lista de enemigos,
con enemigos quiero decir, gente que os hace daño, que 
os impide hacer cosas, esa gente, imaginadlo de verdad,
ahora, mientras estáis leyendo esto, quiero que penséis en esa
persona, concentraos en ella, bien.
¿Estáis completamente seguros de quien es?
Os equivocáis.

Hay otra persona, una que es mucho más cercana a vosotros,
la que mejor os conoce, quizá no totalmente, porque no siempre
es así, pero si en su mayoría, esa persona sois vosotros mismos.
No hay mayor enemigo que tú, tú mismo, las personas
son efímeras al fin y al cabo, pero nuestro interior es bastante
permanente, es curioso cómo podemos dañarnos a nosotros mismos
¿No creéis?, hoy os hablo a vosotros, a vuestro propio yo.

Pensamos demasiado poco en nosotros mismos, quizá si pensemos
en nuestro falso yo, en el que le mostramos a los demás por las
diferentes circunstancias que estoy cansado de repetir, escaso
tiempo le dedicamos a nuestro preciado interior, nos olvidamos
de él, y a veces, cuando no sabemos qué nos pasa, no sabemos
diferenciar entre las dos imágenes, cuando te centras en construir
un personaje, al final te olvidas de si estás actuando o siendo tu mismo,
es entonces cuando dudas, no sabes qué deberías sentir o pensar 
en ese momento, no te conoces, te olvidas de quien eres y de donde vienes.

Es entonces cuando nos hacemos daño realmente, la decepción
es un sentimiento poderoso, decepcionarnos a nosotros mismos,
es un sentimiento insuperable, sientes que no has dado la talla,
sientes que te has mentido a ti mismo, a veces es porque odias
lo que eres, a veces porque te gustaría ser otra cosa, pero al final,
cuando pasa algo de tiempo, siempre acabas preguntándote
¿Por qué?

...No está en nuestra naturaleza conformarnos, siempre queremos
tener algo que no poseemos, pero no estoy seguro de que siempre
sepamos la razón, quizá, cuando queremos tener otra cosa, tendríamos
que preguntarnos si hay otra persona que quiere tener lo que nosotros
tenemos, quizá lo nuestro no es peor, quizá no sepamos apreciarlo.

Los prototipos son una de las peores invenciones de la humanidad,
nacemos únicos, libres y capaces, pero nos convierten en máquinas,
muñecos prácticamente idénticos que actúan exactamente de la
misma manera, todos quieren parecerse a este modelo, y no se
dan cuenta de que están destruyendo poco a poco lo bonito de 
ser humano, qué triste es ser máquina. 

Son las personas especiales, las que realmente marcan la diferencia,
personas que poseen una llama interna fuerte y brillante, y es normal
que en una noche interminable todos acudan al fuego,
todos quieren apagar la llama, les asusta, el fuego es un elemento que no
se puede controlar, al igual que el miedo, quizá si supieran que pueden
usar el fuego, no estarían siempre a oscuras. 









lunes, 2 de diciembre de 2013

Instinto.

...Seguramente éste sea el tema mas difícil del que habré hablado jamás,
 y no es que sea un tema del que me cueste hablar, es un
tema que es difícil de entender, las personas que recorran este
texto de arriba a abajo con sus ojos, posiblemente crean que han
entendido algo, pero este texto no se entiende,
este texto se siente.

Podría hablaros de señores y de esclavos, de peones y de reyes,
pero no, hoy no voy a hablaros de eso, la política es aburrida,
es simple, poco producente dependiendo de tu escala
social y muy contradictoria dependiendo de tu nivel mental.

En esta noche tan especial os voy a hablar de algo aún más 
especial, os voy a hablar de ellos, de nosotros, de lobos.

Mi querido lobo, ese animal tan incomprendido,
tan astuto, tan feroz.

Una vez conocí a una persona lobo, fue extraño, porque 
de alguna manera, siempre la había conocido, pero jamás
me paré a contemplar su naturaleza, su instinto,
era una persona que me resultaba tan familiar pero a la 
vez tan distante, la respetaba, él siempre sabía qué hacer,
era un lobo solitario. Tardamos poco tiempo en hacernos
totalmente inseparables, dependíamos uno del otro,  yo aprendía de 
él, pero a el le costaba mucho aprender de mi, supongo que
cuando una persona pasa tanto tiempo sola, por su cuenta, aprende
a solucionar sólo sus problemas, aprende a ver las cosas 
de otra manera, cuando no tienes a nadie que te apoye
tienes que ser tu propio apoyo. La mayoría de las veces que 
el lobo tenía un problema, nada parecía afectarle, yo le creía 
indestructible. Entonces decidí preguntarle cuál era su secreto, cómo era posible
que pudiera mantener la calma en todo momento como si nada le afectara,
cómo era capaz de mantener su cabeza fría ante cualquier situación, cómo era
capaz de tener un instinto tan salvaje, tan indómito pero a la vez ser tan pasivo.
entonces, le pregunté.

El lobo fue claro, me habló sin rodeos, como siempre solía hacer él, me dijo 
que no todo es tan simple como parece a primera vista, que todo lo que puede
parecer fuerte y robusto puede estar derrumbándose en su interior, que las 
armaduras, las corazas y las máscaras no protegen, sólo esconden, y que no me 
dejase llevar por algo tan simple como la apariencia, en todo momento yo pensé
que hablaba de si mismo, pero, en realidad estaba hablando de mi, es curioso,
el lobo ni siquiera me conocía pero era como si pudiera ver dentro de mi, cuando 
hablaba con él, me sentía como un libro abierto, podía leer todas las páginas 
de su interior sin ningún problema, a pesar de todas las cerraduras que yo había
puesto en su interior, decidí que si no podía engañar al lobo, tal vez,
de alguna manera, podría llegar a ser como él, sonaba tan emocionante.

Decidí que aprendería todo lo que pudiera aprender, que escucharía
todo lo que me dijera y que confiaría ciegamente en su consejo, tal era el respeto
y la admiración que le tenía, era la persona más intrigante con la que me había
encontrado nunca, veía las cosas de una manera totalmente diferente a lo que
me habían enseñado a mi, era como nacer de nuevo, como sentir que eras algo más.

Él actuaba de una manera lógica, muy lógica, cada acción suya parecía 
disparatada, pero en realidad, todo lo que hacía era lo que las personas no
eramos capaces de hacer, me di cuenta de que somos estúpidos, nos encerramos
en una visión muy reducida del mundo y la mayor parte del tiempo vemos 
solamente el presente, solamente lo que esta pasando en este momento,
cada problema que tenemos lo afrontamos como si fuera el fin del mundo,
cada sentimiento que tenemos lo interpretamos como una debilidad, jamás
nos ponemos a pensar en si mañana nos importaría sentir lo que sentimos 
o simplemente lo desecharíamos como hacemos con todo lo demás, como cuando
somos pequeños y jugamos a un juego por primera vez o probamos una nueva
experiencia, creemos que es lo más excitante que hemos hecho nunca, y que es algo
de lo que nunca nos cansaremos, que siempre nos va a gustar, pero lo cierto es
que nos cansamos, y a una velocidad abrumadora, estamos en constante movimiento
y nuestros valores, nuestros gustos, nuestras ideas y nuestros ideales cambian
todo el tiempo, y lo que hoy nos duele como si fuera un fuego abrasador, mañana 
tan sólo es una pequeña marca en nuestra piel, lo que hoy creemos que es insuperable, 
mañana tan sólo es una experiencia que nos lleva a crecer, qué lógico suena todo, 
pero yo nunca me hubiera dado cuenta por mi mismo, él me enseñó a ver.

Las personas somos patosas, expertos en hacer las cosas mal y unos auténticos
maestros del drama, ocupamos nuestra vida en cosas realmente absurdas,  
como mentir para gustar a una persona que también miente para que los
demás tengan interés en mentirle a ella para gustarle y formar juntos una
mentira mas grande para decirle a todos lo felices que son en dicha mentira, 
y que las mentiras de los demás tengan que ser lo suficientemente peores
como para que ella se sienta totalmente satisfecha en su mentira, sólo hay
un pequeño problema, cuando la verdad quiere entrar en el juego. O como
cambiar nuestra manera de ser para integrarnos en un grupo que ni siquiera tiene
identidad y cuyos miembros hicieron exactamente lo mismo para pertenecer a 
dicho grupo, entonces, realmente ¿Cómo hay que ser para estar en ese grupo?,
al final ninguno recuerda como era, pero tampoco sabe como debería ser, y 
poco a poco se van formando pequeños rebaños de esos animales con forma
de nube que el lobo tanto odia, las ovejas, lo cuál me pareció extraño, porque
¿No se supone que el lobo debería comerse a las ovejas?, la respuesta que
el me dio me resultó sorprendente a la vez que satisfactoria, me dijo que 
el había nacido para ser un guerrero, no para ser un pastor, que detestaba 
a las ovejas porque eran un bocado demasiado fácil, y que no era emocionante.

Lo más extraño de todo es que la mayoría de las ovejas querían ser como el 
lobo, ellas necesitaban a alguien que las guiara, querían ser independientes,
pero había una cosa que el lobo me había demostrado demasiado bien,
el instinto lobuno es algo que se lleva por dentro, se nace con él.
En ese momento supe que yo nunca podría ser como el lobo, nunca podría
ser tan indestructible como él, ni tan decisivo, ni tan capaz, pero volvió a 
alegrar mis oídos, me dijo que no necesitaba que fuese como él, que si 
todos fuéramos como él, las cosas tendrían menos valor, y no sería tan
especial encontrar a otros lobos. Era la primera vez que mencionaba la
existencia de otros lobos, yo creía que él era único, no me imaginaba que
podría haber más. Me explicó que no todos los lobos son iguales, que algunos
nacen con dones especiales, otros nacen para liderar, y en otros, su función aún
no ha sido descubierta, pero que ante todo, la manda era lo más importante, 
cuidarse unos a otros, los lobos marcaban la diferencia.

Uno de los cambios que el lobo hizo en mi fue la capacidad de conectar
con las personas, ese era su don, de algún modo, lo supe desde el principio.
Yo no era de esas personas fáciles de leer, era bastante complicado saber 
lo que pensaba, pero para él era como un juego de niños, tenia el don
de conectar con el alma de las personas, las conocía mejor que ellas mismas,
me parecía algo impresionante, pensar en que podías meterte en la cabeza
de alguien y saber en qué esta pensando, en qué iba a hacer o en cómo iba 
a reaccionar según que circunstancia, debía de ser algo increíble, pero 
entonces, él empezó a hablar.

Volvía a hacerlo a su manera, sin rodeos, directo y sin alteraciones en su
voz, en su respiración o en sus nervios, era él, impasible como siempre,
me habló de lo contradictorio que puede llegar a ser una habilidad, o un
don, como prefería llamarlo yo, dependiendo de tu forma de ser, podía ser
beneficioso o contraproducente, y por supuesto, dependiendo de la otra persona.
Me dio ejemplos, como siempre hacía para acompañar a sus argumentos, me dijo
que cuando se trataba de ayudar a una persona con la que sólo tienes amistad
era un don estupendo, simplemente te metías en su cabeza y le explicabas
qué tenía que hacer para volver a dejarla como estaba, pero cuando se trataba
de amor, la cosa era mucho más complicada.

Me contó su historia de amor, de cómo había conocido a una humana, una 
humana neutra, una humana que no había conocido su propio interior, fue
casi un accidente, un momento fugaz, pero me explicó que cuando un lobo se
enamoraba, lo hacía muy profundamente, me pareció extraño, él que siempre 
parecía tan inexpresivo, tan duro, ¿Él sentía amor?, yo sólo lo veía como una
debilidad que al final, sólo iba a traerme problemas, pero seguí escuchando.

Me contó cómo conectó con el alma de la humana, era un mapa precioso,
el de su cabeza, un extenso laberinto lleno de desvíos y de despistes, tan sólo
habían conversado unos escasos treinta minutos cuando el lobo, de repente,
le dijo a la humana que había llegado al final del laberinto, y que había 
encontrado algo realmente bonito, algo que le llamaba por instinto.
La humana quedó sorprendida, se preguntó en cómo el lobo había llegado
hasta el final, ella había pasado toda su vida construyendo ese laberinto 
para asegurarse de que absolutamente ningún humano pudiera llegar al 
final, pero, él no era un humano, ¿Recordáis?.

Inmediatamente después de eso, la humana y el lobo formaron un vínculo,
era una humana especial, a ella no le gustaban los humanos, y al lobo menos,
pero había algo entre ellos dos que les hacía atraerse de una manera
irresistible, y así el lobo, se enamoró de la humana.

Fue entonces cuando comenzó a explicarme en el por qué de esta historia,
me dijo que cuando llegó al final del laberinto, encontró algo precioso,
pero también me contó, que todo lo que había al rededor, poco a poco 
estaba estrechando el espacio que quedaba para el final, se estaba auto
encerrando en si misma. Decidió remodelarlo todo de arriba a abajo,
le explicó a la humana que los despistes y los desvíos son útiles, pero que
una entrada con una cerradura inquebrantable es mejor.

A la humana le gustaba que el lobo le enseñara el mundo desde otra 
perspectiva, ¿A quien no le gustaba eso?, y poco a poco la humana se 
estaba volviendo más fuerte, le encantaba tener al lobo de su parte,
si tenía algún problema en su interior que no era capaz de analizar
o de solucionar, el lobo solamente tenía que darle un empujón.
Pero un día, la humana se hizo una pregunta. 
¿Qué pasará cuando el lobo no esté, qué haré entonces?
Era una pregunta lógica, una pregunta destructiva pero lógica, 
ella no tenía la seguridad de que el lobo fuera a estar siempre ahí,
¿Cómo iba a saberlo?, decidió abandonarle, para comprobar que podía
estar sola. El lobo sabía la respuesta desde el principio, él siempre era lógico,
y si pensamos de forma lógica, si la humana pudo vivir sin él todo este tiempo,
¿Cómo no iba a poder hacerlo después de él?
Pero el lobo decidió respetar su decisión y dejarla ir, tenía que descubrir por
su propio pie de lo que era capaz, porque los humanos, la mayor parte del 
tiempo, necesitamos comprobar las cosas por nosotros mismos, todo el mundo
nos da consejos, nos previene y nos advierte, pero no es hasta que nos damos
el golpe hasta que aprendemos la verdadera lección, nosotros, los estúpidos humanos.

Poco tiempo después de que se separaran, ella volvió, pero el mapa de su cabeza
ya no era el mismo, el laberinto había sido reconstruido y estaba alimentado
por otro tipo de energía, el final del laberinto no gustó al lobo esta vez, la 
humana se había vuelto algo que el lobo detestaba por encima de todo, una oveja.

Me explicó que su don, posiblemente había sido el detonante de todo,
que todo había acabado por culpa de su don, y que por eso, su don no era 
siempre lo más parecido a una virtud.

Era la primera vez que yo, un absurdo humano estaba a punto de darle
un consejo al lobo, que quizá no sea tan malo, ese don suyo, si gracias a el
vivió una historia con una humana, alguien con quien jamás hubiera 
podido pensar que le haría feliz, y es que, los humanos somos expertos
en sentir, aunque la mayor parte del tiempo sintamos cosas muy extrañas.
Lo malo de nosotros, es que somos efímeros, nos gastamos, olvidamos, 
cambiamos y hacemos muchas tonterías. Los lobos son clásicos,
sus sentimientos no cambian con tanta facilidad.

Fue entonces cuando empecé a comprender más al lobo, pero siempre
era imposible saber en qué o quien estaba pensando, era mental
y emocionalmente inaccesible, pero la parte buena es que siempre
contestaba a mis preguntas, siempre era sincero y siempre decía las
cosas tal y como las sentía, no veía los sentimientos como una debilidad.
Fue exactamente eso lo que le pregunté, ¿Qué piensa de los sentimientos?
Me respondió al instante y en su manera, me dijo que no iba a explicarme
la manera en la que pensamos los humanos sobre los sentimientos porque
yo ya la sabía, era un humano. Me dijo que los sentimientos, como su don,
eran algo especialmente contradictorio y la mayor parte del tiempo imprevisibles.
Me contó que los sentimientos pueden ser algo que te impida actuar, como
lo son el miedo o el amor en una de sus formas, por ejemplo, cuando
quieres hacer algo individual pero no puedes por tu pareja o algo que te ayude
a hacerlo, que ciudades enteras han caído por amor, ejércitos inmensos han caído 
por el sentimiento del honor, o vidas se han salvado gracias al miedo.
Que los sentimientos en forma de debilidad son los que intentamos esconder,
las personas siempre buscan nuestro punto débil, y es precisamente lo que 
escondemos lo que van a intentar atacar, por eso son una debilidad,
pero no para él, nunca para él.

Eran muchas las cosas que el lobo veía diferentes a como las veía yo,
cuando probaba una experiencia nueva, yo siempre me fijaba en los
demás para intentar copiarles y hacerlo de la misma manera, él no lo hacía,
se fijaba en los demás, observaba sus fallos y sus aciertos y formulaba en un 
microsegundo su propia manera de hacerlo, odiaba lo común, odiaba la rutina
y odiaba tener que hacer las cosas según un falso manual, le encantaba tener
un estilo propio para hacer cada cosa que se presentaba, yo empecé a copiarle,
de todas maneras, era lo que siempre hacía, soy humano ¿No?.

Mucho tiempo después de lo ocurrido con la humana, el lobo y yo estábamos 
cada vez más distantes, discutíamos constantemente y nunca nos poníamos 
de acuerdo, ni yo parecía sentirme yo, ni él parecía sentirse él, entonces pasó
una de las cosas que más me han dolido nunca, porque a mi, a diferencia de él,
las cosas sí me dolían, el lobo, quiso dejar de ser un lobo, quiso dejar de ser.

Fue entonces cuando tuve que ser yo el que ayudara al lobo, después de todo,
él siempre había estado ahí, siempre me había ayudado en todo, y si yo era
un buen copiador, había aprendido del mejor, intenté usar el don que me había
concedido, y me sorprendió lo que encontré dentro de su cabeza.
Era una especie de llanura interminable, donde había un enorme bastión rodeado
de pequeñas casitas, nevaba, había tanta nieve que parecía que allí se sucedía
un interminable invierno, lo que no me parecía tan extraño, me dije, piensa como
el lobo, piensa lógico, él era tan frío, ahora entendía la nieve.
Hay una cosa que me llamaba la atención, ¿Por qué ese castillo no tenía
muralla? ¿Las murallas no sirven para proteger?.
Seguí recorriendo el mapa de su mente más detenidamente cuando encontré
el origen del problema, el lobo sentía vacío, la peor de las sensaciones.
Si estas triste, lloras, golpeas cosas, rompes cosas, te desahogas.
Si estas feliz, bueno, si estas feliz hagas lo que hagas estás feliz.
Pero, ¿Qué se hace con el vacío? es decir, ¿Qué es el vacío?,
en realidad es como una especie de angustia que te ahoga poco a poco,
te asfixia, pero no sabes cómo rellenarlo, no sabes como tapar los huecos.
Lo primero que pensé cuando vi el vacío fue en la humana, lo más lógico 
sería que el vacío se debiera a ella, y en parte, tenía razón, una parte del 
vacío se debía al espacio que ocupaba la humana, el lobo no había vuelto
a encontrar a un ser vivo que le llenara tanto, ya fuera humana, loba, o 
una estúpida oveja. Pero el espacio más grande y doloroso se debía a otra 
razón. El lobo se había esforzado tanto en entender la vida, en entendernos
a nosotros y en entender a las ovejas, que su propia existencia carecía de 
sentido para él, había perdido la razón de vivir. Supongo que es algo muy
duro, pero no quise preguntárselo, tan solo quería ayudarle, yo necesitaba
al lobo, y fue entonces cuando...

"Cuando ese pequeño humano me dio la mayor lección que me han 
dado jamás, mi único problema era que llevaba demasiado tiempo
sin sentir, demasiado tiempo sin llorar o reír, ya fuera por cualquier 
cosa, y es que yo no necesitaba llorar, no necesitaba desahogarme porque
siempre, siempre sabía que hacer, no necesitaba el consejo de nadie, 
no necesitaba enseñarle a los humanos que estaba mal para que me 
ayudaran porque, en realidad nunca estaba mal, y tampoco podían
ayudarme, pero entonces comprendí, que aunque yo no necesitara a 
nadie, aunque yo pudiera solucionar mis problemas sólo, lo más
bonito de vivir es sentirse vivo, y llorando, riendo o gritando, es cuando
realmente te sientes vivo, porque, la luna no está para mirarla, no está
para quedarte inerte ante ella, está para aullarla, y cuando aullamos,
sacamos nuestro más sincero instinto, nos sentimos vivos, el humano
me enseñó a ver, y la caída mas dura fue la que me levantó más alto."

Qué curioso, el me enseñó a ver a mi, y yo a él, pero cuando me 
miré al espejo, descubrí, que mi querido lobo y yo, somos la misma persona.










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