martes, 28 de julio de 2015
¡Migro mi blog!
Hola chicos, después de tiempo pensándolo, he decidido migrar mi blog a Wordpress. Es una plataforma que me gusta mucho más aunque tardaré un tiempo en acostumbrarme, los que queráis seguir leyéndome podréis hacerlo aquí y progresivamente en https://rocketsoul.wordpress.com/ Aunque me da algo de pena al final cerraré este blog, espero que el cambio sea a mejor y que sigáis leyéndome como hasta ahora, mi intención es escribir bastante más y tomármelo un poco más en serio. Espero veros por allí, un abrazo.
martes, 14 de julio de 2015
Títulos.
Las buenas historias no necesitan un título, no necesitan una encuadernación suave, lo que les hace falta a las buenas historias, es que sean tuyas. Eso pensé cuando te conocí. Pensé, les hace falta tener un tacto rugoso, como esas historias a las que se les ha caído la tapa, que quedan olvidadas en algún fondo de estantería para ser encontradas por un verdadero lector, de esos que no juzgan un libro por su portada. Pensé, es como poner aquella canción, ni siquiera recuerdo el nombre, no recuerdo ni quién la cantaba. Solamente recuerdo que me hacía sentir, no necesitaba título. Las buenas historias no necesitan título.
Me pregunto por qué se obsesionarán las personas tanto con los títulos, como si eso condicionara lo que fuera a pasar en la historia. Es como hacer una hoguera, necesitan tener toda la leña para poder arder, y luego simplemente se esfuman. Pero las hogueras no arden con palabras. Es lo que quise enseñarte, palabras... Son tan importantes, y a la vez tan inútiles. Cuántas palabras olvidamos al día, los sentidos en cambio... Nunca olvidarás algo que toques, algo que huelas, ni siquiera algo que veas, aunque pienses que sí.
Quiero escribir una historia desde cualquier punto, saltarme el nombre de cada página, de cada capítulo. Ya llegarían con el tiempo. Quiero mirarte a los ojos y sentir como superas el miedo a un frío ártico sin abrigo, el miedo a abrazar un bloque de hielo. Quiero sentir que sientes. Siempre escucho hablar de fuego, llamas, pasión, sudor y lágrimas. Los momentos cálidos están bien, pero el frío tiene una manera curiosa de llenarte. Nadie habla de los escalofríos, de los labios helados y rotos acariciándose, de sentir que algo te desgarra por dentro, porque te hace sentir vulnerable e invencible al mismo tiempo, no hablan de las miradas profundas a las que les sobran palabras.
Pero entiendo por qué no hablan de ello.
El frío asusta, asusta no tener abrigo ni a nadie que te lo preste, asusta la idea de encariñarte del hielo y que se desvanezca en cualquier momento. A las historias rugosas pueden faltarles páginas, capítulos o incluso un final. Mi padre siempre decía, "Hijo, hay dos tipos de personas, déjalas en medio de la nada y vuelve dentro de unos años, uno habrá construido un palacio, y el otro habrá muerto la primera semana." Con estas historias pasa lo mismo, puedes enfadarte porque no conoces un final, un capítulo, incluso decepcionarte. O emocionarte, y escribir uno propio. Las personas que escriben su propia historia, asustan.
A pesar de todo, pienso que todos cuando nos aburrimos buscamos un reto. Las hogueras dejan de llenarte, al final siempre tienes que buscar más leña para mantenerlas. Las palabras no funcionan, porque ya intentaste hacerlas arder. Al final puede que con un poco de coraje aceptes el reto del hielo, uno en el que sabes que tendrás que vivir en un lugar frío para conservarlo, o al menos es lo que piensas.
Quizás, con un poco de suerte, te des cuenta de que al final lo que se conserva no es lo que tocas, ni lo que ves, ni siquiera lo que escribes. Es lo que sientes. Toda historia tendrá un final, solo alguien mediocre cree que alguna será para siempre. Lo que realmente importa, es lo que te hizo sentir, no cuánto duró, ni lo bonita que era su encuadernación.
Pero qué emoción tendría decirte todo esto antes siquiera de haberte conocido, te estaría contando una historia, y mi intención siempre ha sido escribir una nueva. Vivir en una sensación agridulce, como cuando el hielo te quema. ¿Puedes imaginar lo contradictorio que suena? ¿Puedes imaginar lo contradictorios que somos? Aún no se sabe por qué algunos lobos son solitarios, ya que la mayoría de ellos pertenecen a una manada. Nadie lo ha escrito, nadie ha podido averiguarlo.
Estábamos sentados en aquel banco, tenías frío pero no querías decírmelo, yo lo sabía, siempre lo sé. Te puse mi chaqueta sobre los hombros y mientras sonreía con tu mirada rota que buscaba esconderse en la mía pensé, serás un personaje perfecto sobre el que escribir, una página, un capítulo, quizás un libro, y aún no lo sabes.
Me pregunto por qué se obsesionarán las personas tanto con los títulos, como si eso condicionara lo que fuera a pasar en la historia. Es como hacer una hoguera, necesitan tener toda la leña para poder arder, y luego simplemente se esfuman. Pero las hogueras no arden con palabras. Es lo que quise enseñarte, palabras... Son tan importantes, y a la vez tan inútiles. Cuántas palabras olvidamos al día, los sentidos en cambio... Nunca olvidarás algo que toques, algo que huelas, ni siquiera algo que veas, aunque pienses que sí.
Quiero escribir una historia desde cualquier punto, saltarme el nombre de cada página, de cada capítulo. Ya llegarían con el tiempo. Quiero mirarte a los ojos y sentir como superas el miedo a un frío ártico sin abrigo, el miedo a abrazar un bloque de hielo. Quiero sentir que sientes. Siempre escucho hablar de fuego, llamas, pasión, sudor y lágrimas. Los momentos cálidos están bien, pero el frío tiene una manera curiosa de llenarte. Nadie habla de los escalofríos, de los labios helados y rotos acariciándose, de sentir que algo te desgarra por dentro, porque te hace sentir vulnerable e invencible al mismo tiempo, no hablan de las miradas profundas a las que les sobran palabras.
Pero entiendo por qué no hablan de ello.
El frío asusta, asusta no tener abrigo ni a nadie que te lo preste, asusta la idea de encariñarte del hielo y que se desvanezca en cualquier momento. A las historias rugosas pueden faltarles páginas, capítulos o incluso un final. Mi padre siempre decía, "Hijo, hay dos tipos de personas, déjalas en medio de la nada y vuelve dentro de unos años, uno habrá construido un palacio, y el otro habrá muerto la primera semana." Con estas historias pasa lo mismo, puedes enfadarte porque no conoces un final, un capítulo, incluso decepcionarte. O emocionarte, y escribir uno propio. Las personas que escriben su propia historia, asustan.
A pesar de todo, pienso que todos cuando nos aburrimos buscamos un reto. Las hogueras dejan de llenarte, al final siempre tienes que buscar más leña para mantenerlas. Las palabras no funcionan, porque ya intentaste hacerlas arder. Al final puede que con un poco de coraje aceptes el reto del hielo, uno en el que sabes que tendrás que vivir en un lugar frío para conservarlo, o al menos es lo que piensas.
Quizás, con un poco de suerte, te des cuenta de que al final lo que se conserva no es lo que tocas, ni lo que ves, ni siquiera lo que escribes. Es lo que sientes. Toda historia tendrá un final, solo alguien mediocre cree que alguna será para siempre. Lo que realmente importa, es lo que te hizo sentir, no cuánto duró, ni lo bonita que era su encuadernación.
Pero qué emoción tendría decirte todo esto antes siquiera de haberte conocido, te estaría contando una historia, y mi intención siempre ha sido escribir una nueva. Vivir en una sensación agridulce, como cuando el hielo te quema. ¿Puedes imaginar lo contradictorio que suena? ¿Puedes imaginar lo contradictorios que somos? Aún no se sabe por qué algunos lobos son solitarios, ya que la mayoría de ellos pertenecen a una manada. Nadie lo ha escrito, nadie ha podido averiguarlo.
Estábamos sentados en aquel banco, tenías frío pero no querías decírmelo, yo lo sabía, siempre lo sé. Te puse mi chaqueta sobre los hombros y mientras sonreía con tu mirada rota que buscaba esconderse en la mía pensé, serás un personaje perfecto sobre el que escribir, una página, un capítulo, quizás un libro, y aún no lo sabes.
jueves, 25 de junio de 2015
En tierra de lobos.
Siempre he sido muy curioso, desde que muy pequeño andaba preguntando a cada momento qué es esto, para qué es aquello, hasta que un día empecé a preguntar menos, pensaba por mi mismo, buscaba mis propias respuestas, tenía mis propias reflexiones. Los buenos consejos siempre han sido bienvenidos, y las buenas lecciones, ser independiente no implica que no se pueda aprender de otras personas, se aprende de ellas, se aprende mucho. Un día era a mi a quien hacían las preguntas, no se cómo ni cuándo pero mi tono de voz se volvió experimentado, inspiraba una cierta confianza, aunque lo que pronunciara no fuera lo que los demás querían oír. A lo largo de todo este tiempo, después de todas mis respuestas, y mis preguntas, hay algo que he aprendido a recordar. Hay cosas, que es mejor no saber, cosas que no necesitamos saber. Muchas de mis respuestas se basan en la lógica, el problema es que si eres demasiado lógico, crees que entiendes algo que no necesita ser entendido, porque es incomprensible, es ilógico, somos ilógicos. Lógicamente, vivimos en una época difícil, difícil de vivir, de querer vivir. Viéndolo de manera lógica, vivimos para trabajar y no al revés como hace años, podrías buscarle el sentido a la vida de la gente corriente y nunca lo encontrarías, pues viven por inercia, viven porque "Hay que vivir" ¿Realmente hay que vivir?, como una obligación.
No. La vida, es una decisión. Y pregunto, ¿Por qué hacemos las cosas? ¿Porque algún día moriremos? Todos morimos, es cierto, pero parece que aunque todo el mundo le tenga miedo a la muerte, se olvida de que ésta llega, de que llega en cualquier momento. Las personas viven convencidas de que tendrán una larga vida, de que la muerte les llegará como ancianos, de que esto que están viviendo ahora mismo, pasará, solo hay que aguantar, total, la vida es larga ¿Verdad?.
No, no lo es. La vida no es larga, ni corta, la vida es aleatoria. Puedes salir a la calle y morir de cualquier manera absurda, o vivir la más larga y agoniosa vida que te puedas imaginar, ¿Qué importa eso? Lo realmente importante es qué haces con esa vida. Pero todo el mundo tiene miedo, siempre miedo. Y el que es aún más idiota tiene esperanza. No, el tiempo no pone a nadie en su lugar, estamos solos en esto, ni karma, ni parma, horóscopos o religiones, lecturas de futuro... No. Solo nosotros. Nosotros forjamos nuestro destino, no esperes que nada ni nadie haga nada por ti, tú decides si quieres ser el cazador o la presa.
Unas personas dijeron una vez. ¿Qué es el poder? y la gente les miraba confusa, pensaban en dinero y armas, mansiones y tierras. Rieron y respondieron. "Poder, es decidir sobre ti mismo, poder, es decidir quién quieres ser, y nadie puede quitarte ese poder". Las personas de este lado del mundo, han olvidado que son libres, y que muchas personas antes que ellas murieron por esa libertad. "No puedo coger e irme ahora mismo al otro lado del mundo, no tengo dinero, pensarás." Y he aquí la diferencia entre libertad, y libertinaje. Eres libre de perseguir ese objetivo, el cual requiere una serie de objetivos para cumplirse, nadie te lo impedirá. No se trata de que puedas hacer lo que quieras en cualquier momento, no se trata de ser dios, es solo una excusa barata. Puedes hacer lo que quieras de ti, y contigo, pero requiere coraje y determinación.
Puedes irte a una aldea perdida de la mano de dios, pero te arriesgas a vivir una vida corta, y aquí está el gran error. ¿Aquí vivirás una larga? Preferimos vivir vidas "seguras" pero vacías, que vidas arriesgadas pero que nos llenen de verdad y la pregunta real es. ¿Merece la pena?.
Poder. El poder, es no necesitar nada. Cuantas más cosas necesites, más débil eres, más cosas podrán ser usadas en tu contra, y de más cosas dependerás, necesitarás trabajar cada día más duro para mantener todas las piedras que arrastras, pero ¿Merece la pena?.
Quizás si para algunos, pero no para mi. Elegí ser un cazador, quizás estaba predispuesto a ello, pero decidí escoger ese camino. La mayor parte de las veces el azar nos predispone a un camino que no queremos recorrer, muchas veces ese azar es nuestra propia familia. La vida es corta, y demasiado incierta como para malgastar un solo segundo de mi vida en algo que no quiero hacer. Y no se trata de pensar que todo será un camino de rosas, quítatelo de la cabeza. Hay caminos que requieren de mucha habilidad, esfuerzo, pero sobre todo sacrificio para ser recorridos, el caso no es elegir el camino, si no llegar hasta él. Elegí vivir en tierra de lobos, y los lobos son guerreros por naturaleza, no dudan en enfrentarse a alguien más fuerte que ellos para ser un líder. Aunque ese alguien sea la vida misma, a veces deciden recorrerla en solitario, algo dentro de ellos les empuja a recorrer un camino incierto, simplemente saben que es el correcto. No les importa arriesgarse, son lobos que nunca han estado a gusto en ninguna manada, buscan, algo más. La vida de la oveja es más sencilla, solamente tienen que seguir a su rebaño, y este a su pastor, de todas maneras qué importa, son tan estúpidas que ni siquiera sabrían decir si el camino es el indicado, lo dejan en manos de otros, renuncian a su poder, renuncian a decidir sobre sí mismas.
Seres profundos los lobos. El día que conozcáis a alguno, sentiréis una sensación extraña dentro de vosotros, no os asustéis... o sí, pues los lobos tienen poder.
No. La vida, es una decisión. Y pregunto, ¿Por qué hacemos las cosas? ¿Porque algún día moriremos? Todos morimos, es cierto, pero parece que aunque todo el mundo le tenga miedo a la muerte, se olvida de que ésta llega, de que llega en cualquier momento. Las personas viven convencidas de que tendrán una larga vida, de que la muerte les llegará como ancianos, de que esto que están viviendo ahora mismo, pasará, solo hay que aguantar, total, la vida es larga ¿Verdad?.
No, no lo es. La vida no es larga, ni corta, la vida es aleatoria. Puedes salir a la calle y morir de cualquier manera absurda, o vivir la más larga y agoniosa vida que te puedas imaginar, ¿Qué importa eso? Lo realmente importante es qué haces con esa vida. Pero todo el mundo tiene miedo, siempre miedo. Y el que es aún más idiota tiene esperanza. No, el tiempo no pone a nadie en su lugar, estamos solos en esto, ni karma, ni parma, horóscopos o religiones, lecturas de futuro... No. Solo nosotros. Nosotros forjamos nuestro destino, no esperes que nada ni nadie haga nada por ti, tú decides si quieres ser el cazador o la presa.
Unas personas dijeron una vez. ¿Qué es el poder? y la gente les miraba confusa, pensaban en dinero y armas, mansiones y tierras. Rieron y respondieron. "Poder, es decidir sobre ti mismo, poder, es decidir quién quieres ser, y nadie puede quitarte ese poder". Las personas de este lado del mundo, han olvidado que son libres, y que muchas personas antes que ellas murieron por esa libertad. "No puedo coger e irme ahora mismo al otro lado del mundo, no tengo dinero, pensarás." Y he aquí la diferencia entre libertad, y libertinaje. Eres libre de perseguir ese objetivo, el cual requiere una serie de objetivos para cumplirse, nadie te lo impedirá. No se trata de que puedas hacer lo que quieras en cualquier momento, no se trata de ser dios, es solo una excusa barata. Puedes hacer lo que quieras de ti, y contigo, pero requiere coraje y determinación.
Puedes irte a una aldea perdida de la mano de dios, pero te arriesgas a vivir una vida corta, y aquí está el gran error. ¿Aquí vivirás una larga? Preferimos vivir vidas "seguras" pero vacías, que vidas arriesgadas pero que nos llenen de verdad y la pregunta real es. ¿Merece la pena?.
Poder. El poder, es no necesitar nada. Cuantas más cosas necesites, más débil eres, más cosas podrán ser usadas en tu contra, y de más cosas dependerás, necesitarás trabajar cada día más duro para mantener todas las piedras que arrastras, pero ¿Merece la pena?.
Quizás si para algunos, pero no para mi. Elegí ser un cazador, quizás estaba predispuesto a ello, pero decidí escoger ese camino. La mayor parte de las veces el azar nos predispone a un camino que no queremos recorrer, muchas veces ese azar es nuestra propia familia. La vida es corta, y demasiado incierta como para malgastar un solo segundo de mi vida en algo que no quiero hacer. Y no se trata de pensar que todo será un camino de rosas, quítatelo de la cabeza. Hay caminos que requieren de mucha habilidad, esfuerzo, pero sobre todo sacrificio para ser recorridos, el caso no es elegir el camino, si no llegar hasta él. Elegí vivir en tierra de lobos, y los lobos son guerreros por naturaleza, no dudan en enfrentarse a alguien más fuerte que ellos para ser un líder. Aunque ese alguien sea la vida misma, a veces deciden recorrerla en solitario, algo dentro de ellos les empuja a recorrer un camino incierto, simplemente saben que es el correcto. No les importa arriesgarse, son lobos que nunca han estado a gusto en ninguna manada, buscan, algo más. La vida de la oveja es más sencilla, solamente tienen que seguir a su rebaño, y este a su pastor, de todas maneras qué importa, son tan estúpidas que ni siquiera sabrían decir si el camino es el indicado, lo dejan en manos de otros, renuncian a su poder, renuncian a decidir sobre sí mismas.
Seres profundos los lobos. El día que conozcáis a alguno, sentiréis una sensación extraña dentro de vosotros, no os asustéis... o sí, pues los lobos tienen poder.
miércoles, 29 de abril de 2015
Carta a la adolescencia.
Siempre que me hablan de ti me dicen lo mismo. "Son los mejores años de tu vida". Quizás. No he estado en todos los años de mi vida, pero, hay cosas que no me cuentan.
Eres el paso que damos para dejar de ser en niños.. convertirnos en adultos. El paso que damos para ser prácticamente lo que seremos el resto de nuestra vida. ¿Y qué pasa con los que se caen?, con los que corren demasiado, con los que no ven el camino, con los que solo ven piedras en él, o con los que tienen que saltar un charco y no tienen la fuerza suficiente, ¿Cómo dan ese paso?
Hay cosas que no nos cuentan, y cuando ya estás cubierto de mierda hasta las rodillas no sabes qué calle te saltaste para meterte ahí. Nos dicen que hay que disfrutar, vivir la vida, sin embargo, al mismo tiempo estamos decidiendo qué vamos a ser en esa vida, y la mayoría de las veces no tenemos el apoyo de quien deberíamos tener, solo gritos por un lado, y palos por otro.
Si, es cierto, es una época complicada. Pero qué coño, no se trata de eso, la vida es complicada, y siempre habrá momentos en los que estés cubierto de mierda, vivimos rodeados de mierda, simplemente a veces nos desborda y llenamos de mierda también a los demás. Pero sabes, al final siempre acaba lloviendo y podemos continuar acumulando más mierda. Si no eres capaz de sobrellevar los problemas ahora que se esfuman, nunca lo serás.
Siempre es momento de vivir la vida, la diferencia es que los impulsos no se pueden cumplir de la misma manera, tendrás unas ataduras, unas responsabilidades. Eres la mejor época para equivocarse, para encontrarse, para forjar algo parecido a una personalidad, y la mayor parte del tiempo la desperdiciamos pensando en cosas absurdas que no nos van a traer nada.
Es una época de no coger anclas. De cambiar de idea cada cinco minutos, de sentirte de mil maneras diferentes al mismo tiempo. Vivir es complicado, pero y lo que llena sentirse vivo.
Lo que si sé, es que los años pasan muy rápido, y estos años tienen algo especial, ya sabes lo que dicen "si algo es bueno y breve, es dos veces bueno" Así que supongo que este momento tiene que ser muy bueno. Espero no equivocarme demasiado, no atarme a cosas absurdas, porque cada cosa tiene su momento. Más adelante puedes intentar vivir como un adolescente, pero... no es lo mismo.
Todo tiene sus cosas malas, pero quiero aprovechar este momento, no quiero preocuparme por cosas que no tienen importancia, meter complejos a mi personalidad yo solo, cuando a nadie le importa. Quiero aprovechar esta etapa, en la que puedo aguantar lo que sea, en la que mis actos tienen muchas menos consecuencias, quiero perderme en ti como se pierde uno en la ciudad, es como mejor se encuentran los sitios que te marcan.
Quiero estar en cada rincón de mi personalidad porque cuanto más me pierdo más me gusta, quiero no encontrarme, porque la vida no conduce a ningún sitio.
Es una época de no coger anclas. De cambiar de idea cada cinco minutos, de sentirte de mil maneras diferentes al mismo tiempo. Vivir es complicado, pero y lo que llena sentirse vivo.
Lo que si sé, es que los años pasan muy rápido, y estos años tienen algo especial, ya sabes lo que dicen "si algo es bueno y breve, es dos veces bueno" Así que supongo que este momento tiene que ser muy bueno. Espero no equivocarme demasiado, no atarme a cosas absurdas, porque cada cosa tiene su momento. Más adelante puedes intentar vivir como un adolescente, pero... no es lo mismo.
Todo tiene sus cosas malas, pero quiero aprovechar este momento, no quiero preocuparme por cosas que no tienen importancia, meter complejos a mi personalidad yo solo, cuando a nadie le importa. Quiero aprovechar esta etapa, en la que puedo aguantar lo que sea, en la que mis actos tienen muchas menos consecuencias, quiero perderme en ti como se pierde uno en la ciudad, es como mejor se encuentran los sitios que te marcan.
Quiero estar en cada rincón de mi personalidad porque cuanto más me pierdo más me gusta, quiero no encontrarme, porque la vida no conduce a ningún sitio.
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lunes, 27 de abril de 2015
Carta a una ex.
Sería increíble estar escribiéndote esto desde la otra punta del bar en el que todo empezó, con una cerveza en la mano y tu sonrisa dando tumbos por mis ganas de no quererte. En qué momento decidiste dejar de romper mis esquemas para escribir aburridos diálogos, en qué momento dejé de tocar el piano en tus costillas, dejé de acariciar tu erizada piel y lo cambié por contarte mis problemas. Odio los "Para siempre", siempre los he odiado, si algo dura para siempre por qué íbamos a darle al gas para sentir la velocidad y caernos por el precipicio. Maldita sea, lo más divertido era cuando nos enfadábamos por no saber querernos.
Cuando solo eramos sexo, tan intensos... tan efímeros. Nos atraíamos como lo hacen los polos magnéticos opuestos. En qué momento decidimos volvernos sin carga, simples y aburridos para que pudiéramos estar estáticos, a gusto, acostumbrados. Sin que una carga nos atrajera inevitablemente. En qué momento dejó de ser sexo y empezó a ser amor, la primera causa del desamor.
Cuántas veces hemos pasado del enfado a la risa, de la risa a la locura. Pero todo se volvió costumbre. Cuándo decidimos meternos en salas oscuras embobados en pantallas durante horas, si lo mejor era verte, y verte bien. Cuándo cambiamos las heridas en la espalda por los abrazos desde la cintura.
Ahora te escribo desde un bar diferente, y es otra sonrisa la que tengo clavada en mis ojos, y no puedo evitar preguntarme en qué momento se fue todo a la mierda, en qué momento decidí dejar de devolverte esa mirada para mirar alrededor, en qué momento te volviste menos interesante, en qué momento decidí cambiar mis canciones de rock y mi sonrisa provocativa por las series y las caricias en tu pelo. No me importa que destruyéramos lo que teníamos, ni me importa donde coño estés, solo quería decirte, que no cambies tu carga.
PD: Tus canciones eran horribles.
domingo, 26 de abril de 2015
Carta a mi pasado.
Me gustaría empezar diciendo que te echo de menos, como aquellas cartas de las películas que te hacen sentir como si estuvieras en una nube de ilusión, polvo que se consume, pero no es cierto.
Manchas de tinta es lo único que queda en las cartas de mi baraja que ya usé, dibujando la silueta de lo que se supone que debería haber aprendido ya. Qué somos si no talentos desaprovechados buscando encontrarse, el tiempo te ha dado la razón, pero ambos sabemos que el viaje ha sido divertido. Eres todas las personas que he conocido y que han desaparecido a lo largo de mi vida, todos los momentos que no disfruté lo suficiente. Sentir que no lo estás haciendo lo suficientemente bien. Hay tiempo solías decir, pero qué es el tiempo si no un aliciente que nos hace actuar o no. Cuánto tiempo ha pasado desde que tú eres lo que eres, y yo soy lo que soy. Si hay algo que me gusta preguntarme es cómo he llegado hasta aquí, es lo que más me ayuda a saber a dónde voy. Tantas palabras desacertadas, sentimientos que te llevan a extremos donde nunca pensaste que podrías llegar a estar, decisiones acertadas que creías un error. Lo interesante del tiempo es que puede darte respuestas que te cambien para siempre, actos que decidiste sin tener claras muchas cosas, simplemente porque era lo que sentías, lo que creías, aún cuando todo el mundo estaba en tu contra.
Sabes, lo he pensado mucho y, no cambiaría absolutamente nada de ti porque me destruiría a mi mismo, me gusta lo que soy, y es gracias a ti. Quien sabe cómo sería si te cambiara, si cambiara todas esas cosas que no entendí, que creí sin fundamento, que creí no merecer. No cambiaría ninguna de las lagrimas derrochadas, ninguna de las heridas pronunciadas. Amo cada una de mis cicatrices, sobre todo las que no pueden verse.
Todas esas veces en las que sentí que el alma se me fragmentaba en mil pedazos, todas esas veces en las que tuve que gritar de madrugada y sentía que me quedaba sin aliento porque me podría por dentro como las flores en invierno. Esa canción que tuve que escuchar tantas veces como días durara mi estado sentimental. Me miro a mi mismo en mis peores momentos y extrañamente es una sonrisa lo que se marca en mi rostro, es curioso como los momentos más duros nos enseñan las lecciones más valiosas. Aprendí a valorar esos momentos, porque cuando realmente estás mal es cuando empiezas a ver el resto de problemas como algo insignificante, es lo que llaman hacerse más fuerte. Recuerdo mirarme al espejo y pensar, ¿Me acordaré de lo que soy ahora, cuando ya no lo sea?. Ahora respondo a tu pregunta, creo que es un momento acertado. ¿Cuál no lo es?. Me acuerdo de ti, me acuerdo de lo que eras, y ahora veo en lo que te has convertido.
PD: Gracias.
domingo, 5 de abril de 2015
Pólvora.
Los poetas escriben mejor con el corazón roto, me dije una vez, y es cierto, llamémoslo anhelo. Pero yo no soy un poeta, me dije después.
Quizás sí escribamos mejor con el corazón roto, o quizás lo que pasa es que el dolor inspira, porque es un sentimiento que llena muy rápido, todos y cada uno de los huecos de nuestro ser. Porque nunca aprendemos cómo pararlo, quizás no sea un corazón roto el que escribe, si no un corazón lleno. Es siempre esa doble perspectiva de la realidad, podemos verlo como las lágrimas que salen de nuestra desgracia, o como la inspiración que sale de nuestra plenitud. Llena, y llena rápido. El amor es un sentimiento fuerte, pero nunca va solo, ¿Verdad?. Hay otro que siempre le acompaña, el miedo. Compiten por llenar los huecos, y generan conflictos en nuestra personalidad que no podemos explicar. Porque somos estúpidos.
El dolor en cambio, es valiente, se enfrenta totalmente solo a la batalla contra nosotros mismos, el solo nos gana, nos llena.
¿No es el dolor inevitable? ¿No lo es el amor? Entonces, si es algo inevitable, ¿Por qué podemos controlarlo aunque sea inconscientemente? Con nuestros miedos, nuestras inseguridades. Si son mas fuertes que nuestro amor, éste acaba. ¿Pero no son nuestros miedos creados por nosotros mismos? Así es, nosotros creamos a nuestros enemigos, nosotros somos nuestro enemigo. Los sentimientos, si son inevitables, como lo es el transcurso de la vida, pero querido lector. No se trata de controlar la vida, si no de elegir el modo en el que nos enfrentamos a ella. Los sentimientos, ocurren, como ocurre la vida, se trata de cómo los afrontamos, no podemos elegir parar el tiempo, pero sí qué hacer con el que tenemos. La vida se mueve, la vida ocurre. Algunas personas tan solo necesitan descubrir cómo encender su llama, descubrir que son mucho más fuertes de lo que pensaban, pero nunca lo harán si se quedan de brazos cruzados, y si no quieres hacerlo aunque leas mil textos como este seguirás sin avanzar. No hay una fórmula secreta que te arregle la vida en cinco minutos, ni la hay para que seas indestructible en dos, es algo que tienes que encontrar tú mismo, si de verdad lo deseas. Somos pólvora, tan solo necesitamos encontrar la chispa.
lunes, 2 de marzo de 2015
Ceniza.
Sabes, he intentado empezar la misma entrada unas cinco veces y no me ha sido posible terminarla. Suponía por qué, pero no me acababa de convencer. Es muy simple, es lo de siempre, siempre escribo cuando me sale, cuando estoy inspirando, cuando sale "lo que salga". La verdad es que no puedo forzar algo que no forma parte de mi, no es mi estilo, no puedo vivir a base de manuales ni tópicos, decirme a mi mismo "ahora tienes que sentir esto, o deberías sentir aquello." La vida hay que vivirla... como salga.
No hagas planes, no hagas ensayos, no tengas expectativas. La vida hay que sentirla tanto como lo que escribes.
Soy de esas personas, que gracioso, lo digo como si perteneciera a algún grupo, como si conociera a alguien como yo. Que piensan que cualquier cosa material te ata, incluso una piedra. Sabes, si nuestras posesiones se reducieran a piedras, todos correrían a picar por la montaña para tener más piedras que su vecino. Qué patético, ¿No?. No creas que la realidad es muy diferente, un diamante vale miles de vidas y sin embargo es una jodida piedra. Para qué quiero una piedra, para qué quiero cualquier cosa, son malditas cargas. Si decido moverme de sitio, tendré que llevarme mis estúpidas piedras conmigo. Las posesiones son como anclas, tiran de ti poco a poco hasta que tienes tantas que te impiden moverte. No quiero tener nada que me obstaculice en la carrera de vivir.
Realmente necesitamos muy pocas cosas para ser felices. El problema es que cuando no nos conocemos a nosotros mismos, y no sabemos qué sentimientos nos llenan, decidimos rellenar esas carencias con objetos, y lo que es peor, con las impresiones de los demás. Al final nos convertimos en algo tremendamente patético.
Te daré un consejo. Procura mantener vivo tu fuego, la única leña que necesitas está dentro de ti, siente, y siente fuerte porque al final, después de todo, somos ceniza.
lunes, 29 de diciembre de 2014
Polvo.
Dicen que con los ojos cerrados, oímos muchas más cosas porque estamos más centrados en escuchar que en mirar, en sentir lo que no vemos que en ver lo que no sentimos. Ojalá se pudiera vivir con los ojos cerrados, lo veríamos todo con claridad.
Me pregunto qué dirían los espejos si pudieran contarte sus historias, mostrarte el mundo desde su perspectiva, después de todo, hay tantas maneras de verlo. Qué dirían de la chica que se prepara para salir, pinta sus uñas, alarga sus pestañas, maquilla su sonrisa y arregla su pelo mientras su mente y su corazón están tan en ruinas que no puede ni dar un paseo por sus emociones sin que le provoquen un ataque de ansiedad, me pregunto si verán lo que las personas no se esfuerzan en apreciar, si verán que lo único que busca es no tener que ponerse una enorme armadura con el gran peso emocional que conlleva porque le da miedo todo lo que hay a su alrededor, e incluso ella misma. Me pregunto si verán la rabia en sus lágrimas cuando medita en lo que los demás piensan de ella, o la incomprensión en su mirada cuando cree que debería sentirse feliz porque tiene lo que tanta gente busca y sin embargo no produce ninguna sensación en ella. La preocupación en sus ojos mientras vuelve a maquillarlos para que nadie note que es capaz de sentir algo, que no es un objeto o una estúpida incapaz de pensar en algo que no sean pintauñas y ropa. Me pregunto si verán el dolor de los brazos del adolescente que no ha recibido la suficiente atención de unas personas que se supone que estarían ahí. Si se sentirán culpables por mostrar una imagen que no corresponde con lo que tienen delante, por alguna extraña enfermedad que contraen en alguna pared. Si verán la inseguridad del que intenta que le muestren una imagen que no corresponde con él, por intentar encajar en una sociedad que no encaja en ningún sitio. Si verán el dolor del padre que se equivocó por no querer que su hijo cometiera los mismos errores que él cometió, e intentándolo de la peor manera posible. Si verán la esperanza en los ojos del que busca una nueva oportunidad, una salida a una situación difícil. Me pregunto si verán cómo nos mentimos a nosotros mismos por una mentira aún mayor. Me pregunto si es que los humanos hemos aprendido a odiarnos tanto unos a otros, a nosotros mismos, porque somos Frankenstein, porque no entendemos el odio hasta que nos miramos al espejo. Me pregunto si entenderán el dolor que sentimos cuando lloramos por una persona que ya no existe, si un objeto sin alma ni corazón, sin ética ni moral podría explicarnos dónde y cuándo nos equivocamos. Imagino que tendría que hablar con nosotros cada cinco minutos. Me pregunto qué pensarían de los errores que cometemos muy pronto, y nos acompañan durante tanto tiempo, que determinan tantas cosas. Qué pensarían de todas las veces que desearíamos volver atrás para cambiar un suceso, cuando "Lo único que trasciende las reglas del tiempo y el espacio es el amor." Qué pensarían del momento en el que un niño descubre que el mundo es mucho más duro y complejo de lo que le habían contado en sus cuentos, que no siempre hay finales felices, fiestas y perdices, que a veces los cuentos acaban inesperadamente, con un brusco giro de los acontecimientos, qué pensarían del momento en el que el niño crece, y se convierte en adulto. Qué pensaría de esos adultos que se olvidan de que no siempre lo fueron, que no dejan a sus niños ver el mundo lo mejor posible poniéndoles pequeñas pruebas para que vayan adaptándose a lo que les espera, que en vez de eso, les dejan solos y perdidos sin prestarles ni un ápice de interés y después tienen el coraje de pensar "¿Qué hicimos mal?", me pregunto si el espejo les respondería "Todo." Me pregunto qué diría de los padres que no aceptan a las parejas de sus hijos porque creen que tienen el derecho a decidir sobre su vida como si fuera suya, intentando vivir su vida a través de la de sus hijos. Qué te diría de la familia que se separa, se pelea por unos cuantos papeles de colores, del padre que cree que sigue siendo un adolescente y que puede vivir como cuando tenía dieciocho años, olvidando que tiene unas responsabilidades. O de la chica que canta bajito en su habitación porque cree que no tiene posibilidades de hacerlo delante de cientos de personas, me pregunto si le diría que su voz es preciosa. ¿Podría decir algo así? ¿Podría sentirlo?, qué diría del amigo que siempre apoyó a la chica que quería porque prefería verla fracasar una y otra vez con otros chicos y poder estar cerca de ella cada vez que busca un hombro en el que llorar, en vez de decirle lo que siente y arriesgarse al probable rechazo. Me pregunto si le diría que es un imbécil por estar malgastando su vida pudiendo estar con una persona que de verdad le valore en vez de ser el punto de apoyo de alguien que solo busca un imbécil que le haga sentirse más insegura de lo que ya es. Me pregunto qué le diría a quien no quiere mirarse en él porque no se gusta, si le diría que la razón por la que no se gusta es porque busca gustar a los demás en vez de buscar gustarse a si mismo. Qué le diría a quien se cree superior a otra persona por alguna absurda razón y unas cuantas baratijas, si le diría que todas sus carencias como persona intenta rellenarlas con algo tan simple como la impresión de los demás porque nunca ha conocido el valor de las cosas porque ha sido un consentido toda su vida y no duraría lejos de casa más de cinco minutos. Me pregunto si un espejo podría ser todo lo objetivo que las personas nos asustamos de ser, si podría decir todo lo que nosotros callamos, ser más sincero de lo que somos nosotros con nosotros mismos, si nos diría lo estúpidos que somos. Si nos diría que somos el reflejo de lo que nunca llegaremos a ser, que somos polvo.
domingo, 28 de diciembre de 2014
Caos.
Hace tiempo que no escribo nada, la verdad es que no se cuántas personas se habrán percatado de ello, tampoco importa demasiado, simplemente se me viene a la cabeza, ya sabes. Estaba pensando que... El orden, es gratificante, que todo tenga un sitio, un lugar, que todo esté bien. Y me pregunto, ¿Cuando ha estado algo bien?. Somos nosotros los que no estamos bien, ¿Por qué íbamos a estarlo?, es cierto que a veces nos planteamos muchas cosas, dejar esta camiseta allí en el armario, este sentimiento allá en el pasado, ordenar un poco la habitación, la cabeza, el corazón. Normalmente suele ser los domingos, no me preguntes por qué, supongo que es porque acaba la semana y empieza la siguiente, como un pequeño ciclo que se repite, e imagino que las personas quieren empezar ese pequeño nuevo ciclo de otra manera, centrarse un poco, cuadricular sus sentimientos, su vida, ordenar, ordenar y ordenar. No somos orden, somos caos, y es precisamente eso lo que nos hace especiales, lo que nos hace avanzar, cambiar, crecer, caer, fortalecer, quebrar, enloquecer, desquiciar, alegrar, reír, llorar, gritar, huir, luchar, doler. El caos es lo que nos hace humanos, el orden es una distopia, el orden vive dentro de nosotros, dentro de nuestro más particular y personal caos. Si todo siguiera un patrón, un recorrido establecido, me pregunto dónde estarían los locos que cambian el mundo, casi todo lo que ha descubierto el hombre lo ha hecho por accidente, porque no se conformaba con vivir pasivamente, ordenadamente. Imagina que te obligaran a sentir y a vivir según unas normas. Todos sabemos que eso sería imposible, al menos para ciertas personas. Hay una frase que podría acompañar este texto, este caos que he empezado sin saber ni cómo sería por el medio, ni cual sería su final. "Toda la vida he intentado reducir el cerebro a meros impulsos eléctricos, pero el cerebro también puede pensar de forma ilógica, puede enamorarse."
No somos máquinas, y muchas veces ni nosotros mismos entendemos qué demonios está sucediendo en nuestro interior, somos la persona con la que más tiempo pasamos, la persona que mejor deberíamos conocer, pero aún con todo esto, aún con conocernos al cien por cien, suceden cosas que nos desconciertan, cosas que pensamos que no deberían suceder, que todo debería ir bien. Nadie dijo que la vida sería fácil, pero lo que si te digo, y te aseguro, es que una vida en la que no sucediera nada malo, en la que todo fuese "bien" todo el tiempo, sería tan horriblemente aburrida que acabarías suicidándote. Basta de buscar orden, de buscar una fecha para que todo sea mecánicamente robótico. Todo tiene su momento, sus matices, su relevancia, su significado. Todos sabemos que la música se entiende mejor cuando te duele, que los poetas escriben mejor con el corazón roto. Que las cosas tienen más significado cuando se hacen con sentimiento, maldita sea, incluso la comida sabe mejor cuando se hace con cariño, porque se quiere hacer algo especial que cuando se hace porque simplemente es la hora de comer, por seguir el orden. Los principios pueden ser fuertes, inamovibles, pueden representarte y ser los cimientos de tu persona, los ideales relativamente también. Pero el corazón, el corazón es un completo y torpe caos, no intentes ordenarle qué y cómo debe sentir, es entonces cuando estarás quedando como un estúpido. Ten las ideas claras, y los sentimientos sin atar. Quizás entonces entiendas el significado lo inexplicable que somos. Somos tantas cosas. Somos lo que no nos atrevemos a ser, lo que nos arrepentimos de haber sido, lo que desearíamos ser, lo que intentamos evitar ser, lo que otros quieren que seamos, lo que queremos demostrar que somos. Somos humanos, y por eso mismo no somos de ninguna manera. Somos lo que hacemos en la vida, lo que nos da miedo hacer, lo que no hicimos, lo que nos arrepentimos de haber hecho, y todas esas cosas que nos quedan por hacer. Somos lo que sentimos, lo que no entendemos, lo que nos asusta, lo que nos mueve. Somos caos.
Cómo buscar el orden en el más caótico de los seres.
jueves, 2 de octubre de 2014
Azar.
Mi profesor me dijo una vez, 'Somos las personas las que hacemos la historia, y uno de los muchos factores que intervienen en ella... es el azar.' Y es que no creo en lo absurdo del destino, vivir pensando que todo lo que haces está prediseñado, es vivir sin sentido. Me gusta pensar que somos algo más, algo diferente, que aún queda en nosotros la esencia de lo que una vez fuimos.
Me gusta pensar que de las millones de combinaciones que pueden formarse en un sólo segundo, ese algo, o alguien que esperamos será una de ellas, no me importa perder, no me importa perder personas, perder bienes, he vivido sin ellos todo este tiempo, y es que nadie es imprescindible. Me gusta pensar en el azar como un aliciente que da emoción al día a día, ciertamente puede pasar cualquier cosa, en cualquier momento... Y muchas veces no somos conscientes de ello.
No es conveniente relajarse, conformarse, bajar la guardia o bajar la cabeza, nada es seguro y todo es posible. Un día te sientes indestructible y al otro, de repente, sientes que eres la persona más vulnerable sobre la tierra. Somos aleatorios, somos inciertos. Lo bonito es cómo decidimos enfrentarnos al azar, somos seres patosos tropezándonos contra piedras invisibles que nosotros mismos nos ponemos para, tiempo después, recordar todo con una sonrisa de oreja a oreja. Todos nos hundimos alguna vez cuando el oleaje es muy intenso, pero como siempre dicen... Después de la tormenta viene la calma.
jueves, 26 de junio de 2014
Noche
Brisa fría que nos acaricia cuando dormimos con la ventana abierta, como besos de hielo, un mar de arrugas que se extiende por toda la cama, las colillas apestando en el cenicero y la ropa desperdigada por el suelo, el silencio de la noche envolviendo tu acelerada respiración, el frío erizando nuestra piel y cortando nuestros labios, carreteras rojas recorriendo mi espalda, el esmalte de tus uñas tan estropeado como el recuerdo de algo que nunca llegaremos a ser, me dejé llevar por lo precipitado del momento y a estas alturas mis dedos han recorrido cada hueco de tu cuerpo, me he olvidado del sol porque perdí el norte hace mucho tiempo.
martes, 24 de junio de 2014
Untitled.
Aquí estamos otra vez, frente a una hoja blanca vacía esperando a ser escrita, a ser recorrida por palabras, palabras que recuerdan a vehículos recorriendo una autopista, a mis dedos acariciando tu espalda, a mis labios besando tu mejilla, a nuestros corazones contando los errores, como si todo lo que formara parte de nosotros fuera lugar de paso, sería casi imposible encontrar un camino claro, y me pregunto qué somos sino una sucesión de estrepitosos fracasos, de esos que te hacen reír llorando, me gustaría gritarte susurrando que te quiero, cantarle una canción al tiempo mientras le escribo cartas al invierno, quisiera que supieras cómo siente un bloque de hielo, hacerte ver lo contradictorios que son los cuentos que nos contaban de pequeños, quizá podamos volver a leerlos, sentirnos un poco estúpidos otra vez, dejar de ser mayores con demasiadas cosas en la cabeza y volver a ser niños llenando de juguetes la maleta, me gustaría hacerte ver lo equivocados que estábamos cuando queríamos crecer, volver contigo a la época en la que sonreíamos porque no teníamos nada que temer, en la que nuestros ojos solo se desviaban a las cosas que nos prohibían ver, esa época en la que todo estaba permitido y era cien veces mejor si era desconocido, me gustaría devolverte a esa época, en la que besarte te hacía sonrojar...
¡Qué demonios! ¡Volvamos atrás!
domingo, 25 de mayo de 2014
Absurdo.
Estoy cansado, cansado de ser un adolescente y no parecerlo, porque cada vez me cuesta más encontrar algo en lo que me identifique con el resto de los adolescentes, estoy cansado de sus estúpidas modas, de sus estúpidos juegos, juegan a perder el tiempo, a dar vueltas estúpidas para llegar al mismo sitio, a me hago el duro pero por dentro estoy derruido, juegan a las apariencias, como si esto fuera el quien es quien, son aburridos, simples y previsibles, estoy cansado de que cada vez haya menos personas que te llenan, que te aportan, menos personas que son un reto, menos personas que tienen algo que decir que sea más bonito que el silencio, estoy cansado de que pase una semana y las adolescentes hayan creado una nueva absurda manera de jugar con su cuerpo, y una nueva forma de dejar de comer, estoy cansado de la cantidad de tonterías que hacen para ser raquíticas, pero que ni siquiera sepan por qué lo hacen, ha dejado de ser una competición para gustarnos más a nosotros los chicos, ¿O acaso sabéis de algún chico que haya dicho -No, no quiero salir contigo porque no tienes tight gap.? porque yo aún no lo he visto, ahora es una competición entre ellas, para parecer más esqueleto, estoy cansado de que las personas cada día sepan a menos, que después de hablar con ellas te dejen un sabor amargo en la boca porque son tan jodidamente inservibles para el universo que no puedes ni mantener una conversación con ellos sin que estén poniendo nuevas apariencias o "escudos" cada microsegundo en su cerebro, ya no se puede hablar con ellos, me siento como si conectara mi consola para jugar, pero la maldita diferencia es que cuando me paso el juego con ellos, descubro que lo que hay al final es absurdo, es pobre, simple, tantos juegos, tantas apariencias acertijos rompecabezas para que sean la misma puta tontería de siempre, estoy cansado de que se tenga más cerrado el cerebro que la boca, todos hablan, todos dicen qué y cómo hay que hacer, estoy cansado de ver "nuestro futuro" delante de mis ojos y que sea así, futuro que no sabe nada, de ningún tema, futuro que cuando dices algo de un nivel intelectual más grande que "que rayada" o "que bajón" te llaman filósofo, estoy cansado de que te miren raro por pronunciar bien el Inglés, o sea más normal ver a un adolescente metiéndose una raya que leyendo un párrafo, estoy cansado de ellos, y la verdad es que cuando no le gusto al mundo me alegro, porque cuando yo quiera gustarle al mundo, significará que el mundo me gusta a mi.
lunes, 21 de abril de 2014
Relativo.
A veces, lo único bonito que podemos hacer por una persona es dejarla marchar, quizás no sea lo más bonito para nosotros, y seguramente esa persona sufra por nuestra decisión, pero a veces hay que tomar decisiones, a veces tenemos que dejar que otra persona nos salve de nosotros mismos, dejarle que nos haga ver que no podemos dejar de ser quien somos, por tener lo que queremos. A veces tenemos que dejar de ser egoístas, hacer lo correcto, a veces nosotros no somos lo correcto.
sábado, 1 de marzo de 2014
Frío.
Si hay algo especial en las personas frías es que, si te dicen que te quieren, si te muestran una mínima migaja de cariño, puedes estar completamente convencido de que es real.
Quizá no seamos la más romántica de las clases de persona, pero tenemos un encanto especial, es como dijo Katniss, "No voy repartiendo amor entre la gente, pero hay personas que me importan." Y es que la realidad es esa, ya sea por miedo, por inseguridad, por pasadas experiencias, por ser una completa patosa emocional o porque simplemente no necesitamos depender de nadie, nos cuesta dar lo mismo que podemos recibir, vamos a un ritmo diferente, queremos de un modo diferente, creo que somos un grupo bastante incomprendido.
Desde mi punto de vista, las personas frías, somos menos efímeras, que el que mucho corre, rápido se cansa, y el amor, como todo acaba gastándose, además, no creo que sea imprescindible forzarlo tantísimo, decir a cada minuto que pasa lo mucho que te quiero, como si no lo supieras ya, creo que las personas que vamos a un ritmo más lento, duramos mucho más tiempo porque tardamos el doble en llegar al cansancio, el único problema es que las personas no suelen entendernos, son demasiado inseguras como para confiar en que si no les decimos cincuenta veces al día "Eh, que te sigo queriendo" eso va a seguir siendo así.
Me sorprende las discusiones que he ido viendo a lo largo del tiempo, personas que gritaban a otras personas por no darle el suficiente cariño, y lo peor de todo es que éstas, al final se sentían mal, como si fuera su culpa tener una naturaleza diferente, las personas no deberíamos odiar lo que somos sólo porque a otras personas no les guste, ni siquiera si esa persona es la persona a la que queremos, porque si de verdad nos quiere, encontrará la manera de estar con nosotros, si de verdad nos quiere, no le importará que no le digas cuatro frases sacadas de Google, le importará lo que le demuestres día a día cuando estéis juntos, la manera en la que le besas, la manera en la que le abrazas, no le importará que no dependas como lo hace el o ella, si de verdad nos quiere, estará a nuestro lado, y si no es capaz de comprender que las palabras tan solo tienen el valor que las personas le damos, es que no nos quiere.
Las personas deberían hacer más esfuerzos en conocerse, al menos en saber qué tipo de persona es la que tienen en frente y cuando lo averiguaran, deberían preguntarse a sí mismas si aceptan las consecuencias de estar con esa persona, lo que es injusto es que quieras hacer una fogata en un bloque de hielo, no es justo que quieras que una persona te de algo que no puede darte, al menos tan pronto como podrías hacerlo tú, somos personas difíciles, pero estás rodeado de personas fáciles, paja seca y común, a la que puedes prender fuego y consumir en unos pocos segundos, las personas frías son bloques de hielo, y el hielo, corta.
Nos miran raro cuando ocurre una desgracia y todos lloran como unos imbéciles mientras nosotros estamos en una actitud pasiva y serena, y es que comprendemos que llorar no sirve absolutamente para nada, eso si, en una sociedad podrida como en la que vivimos si vas al entierro y lloras significa que te importaba, un entierro al que va gente que ni se llevaba bien con el que está dentro del ataúd, todos te quieren cuando es tu cumpleaños, todos te echan de menos cuando has muerto, ser frío no significa no sentir nada, significa sentir de otra manera, y, la mayor parte del tiempo, sentir de verdad, los sentimientos de las personas suelen ser tan falsos como ellas mismas, decirte que te quiero no significa que te quiera de verdad, llorarte cuando has muerto no significa echarte de menos, son innumerables las ocasiones en las que la mente de las personas se equivoca completamente, y los sentimientos no iban a ser una excepción, el día que consigas que una persona fría te quiera, puedes estar completamente seguro de que eres especial.
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Nos miran raro cuando ocurre una desgracia y todos lloran como unos imbéciles mientras nosotros estamos en una actitud pasiva y serena, y es que comprendemos que llorar no sirve absolutamente para nada, eso si, en una sociedad podrida como en la que vivimos si vas al entierro y lloras significa que te importaba, un entierro al que va gente que ni se llevaba bien con el que está dentro del ataúd, todos te quieren cuando es tu cumpleaños, todos te echan de menos cuando has muerto, ser frío no significa no sentir nada, significa sentir de otra manera, y, la mayor parte del tiempo, sentir de verdad, los sentimientos de las personas suelen ser tan falsos como ellas mismas, decirte que te quiero no significa que te quiera de verdad, llorarte cuando has muerto no significa echarte de menos, son innumerables las ocasiones en las que la mente de las personas se equivoca completamente, y los sentimientos no iban a ser una excepción, el día que consigas que una persona fría te quiera, puedes estar completamente seguro de que eres especial.
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jueves, 20 de febrero de 2014
Ser alguien.
Es irónico, hace años que llevo escuchando la misma frase, "Tienes que ser alguien en la vida". ¿Ser alguien? ¿Qué es ser alguien? Así que ser alguien significa conducir el coche más caro, vivir en la casa más grande, llevar la ropa más cara y las joyas más pesadas, así que no importa qué ni cómo somos, no importan nuestras acciones, no importa nuestro pasado, no importa lo que hemos tenido que luchar, sufrir, llorar y aguantar para llegar hasta el punto en el que estamos, no importan nuestras perdidas, nuestras caídas, nuestros flaqueos, no importan los cristales rotos, las ojeras pronunciadas, no importan las sonrisas falsas, los besos vacíos, las miradas llenas de odio, no importan las mentiras ni los juegos ni las puñaladas, no importa si eres feliz o no, no importa si te levantas cada mañana con ganas de empezar el día al que te enfrentas, no importa si tus hijos te quieren, si te consideran un buen padre, no importa si lo que tu amabas era la música, el arte y la danza, no importa si te conformabas con una pequeña casa y la persona a la que amabas, no importa si necesitabas poco para ser feliz, no importa, nada importa, lo único que importa para ser alguien en la vida es un conjunto de cosas, un pequeño conjunto, ese coche, esa ropa, esas joyas y esa casa, así que eso es ser alguien, así que eso es lo que consideran ser alguien. Entonces, querido mundo, prefiero no ser nadie.
domingo, 9 de febrero de 2014
Subjetivo.
A estas alturas ya no se si hay alguien que espera ansioso a leer algo escrito por mi, lo único que se es que yo si que echo de menos escribir, y que es algo que realmente me llena, me gusta expresarme, me gusta dejar un pedazo de mi en cada cosa que escribo, y lo cierto es que en la mitad de las ocasiones tiene que ver con otra persona, con alguien que me pide consejo sobre un tema en concreto, pienso que si una persona puede dudar sobre algo, y si yo puedo ayudar, ¿Por qué no iba poder ayudar a cualquier otra persona que tenga el mismo problema pero no tiene a nadie a quien exponérselo? me gusta pensar, que hay personas que leen cualquiera de mis textos y se replantean la forma en la que ven determinadas situaciones y problemas, me gusta pensar que, por mínimo que sea, puedo ayudar a otra persona con mi blog, en el que me expreso con total sinceridad, y que si puedo hacerlo, no veo razón para no compartirlo con vosotros.
Si hay una cosa que me cabrea es que alguien sea subjetivo consigo mismo únicamente porque los demás le han hecho verse de ese modo, cuando estoy hablando de esto con alguien, me gusta poner el ejemplo del profesor y el billete. "Un profesor entra a una clase y le pregunta a los alumnos, ¿Cuánto creéis que valéis?, los alumnos se quedan embobados y extrañados, sin saber qué contestar. Entonces el profesor coge un billete y lo tira al suelo, lo pisa, lo ensucia, lo trata de la peor manera posible y cuando acaba, vuelve cogerlo y le dice a su clase que le mira asombrada, he tratado lo peor que he podido este billete, le he hecho de todo, pero su valor sigue siendo exactamente el mismo, sigue siendo el mismo billete."
Supongo que habréis entendido la metáfora. Siempre digo que es muy importante conocerse a sí mismo, ya que si desconoces tu verdadera naturaleza, no harás otra cosa que escuchar a los demás, y querido lector, las personas odian reconocer que eres mejor que ellos. Esto siempre ha sido un juego al fin y al cabo, y la opinión de los demás es lo más subjetivo que puedes encontrarte por el camino, si fueras tan débil como piensas que eres, los demás no tendrían ningún interés en hundirte, es cuando marcas la diferencia, cuando tienes algo que aportar, cuando los demás realmente quieren que flaquees, incluso cuando tu mismo no sabes lo bueno que eres, ellos lo notan, es algo que se ve, o tienes la llama, o no la tienes. Eso que dicen de "Cada persona es un mundo" y que "Cada uno tiene algo que le diferencia de los demás" es completamente falso, dos coches pueden ser de diferente color y eso no significa que sean otro coche, con las personas pasa lo mismo, es su naturaleza lo que les diferencia o no de los demás, una oveja sera una oveja sea de derechas o de izquierdas, de arriba o de abajo, las ovejas son aquellas personas que forjan su carácter dependiendo de su círculo social y familiar. ¿Nunca te has preguntado por qué dos personas que han nacido y crecido en el mismo medio son completamente diferentes?, es lo que tenemos en nuestro interior lo que determina y forja nuestro carácter, esta en nosotros el cuestionarnos las cosas que intentan inculcarnos, esto siempre ha sido un tablero de ajedrez, y siempre habrá montones de peones, y, como en una partida de ajedrez, los peones pueden cambiar de posición, pero no dejan de ser peones.
No debéis dejar que os hagan pensar que no sois de la manera que en realidad sois, no debéis dejar que un puñado de peones, de ovejas, os hagan pensar que no sois torres o alfiles, es en los momentos difíciles, en esos en los que hacemos tonterías, en los que zarandeamos nuestra personalidad, es en esos momentos en los que debemos replantearnos las cosas, decidir si queremos que las cosas sigan como hasta ahora o si queremos que cambien de una vez, no son ellos los que van a estar ahí cuando tengamos que enfrentarnos a las pruebas que nos pondrá la vida, ni vuestros padres, ni vuestro novio o novia, ni vuestros hermanos, sois vosotros los que vais a estar ahí en las situaciones difíciles, y todos vosotros, los que las ovejas se empeñan en apartar porque tienen un punto de vista diferente, porque pueden tomar otro camino sin necesidad de un pastor que las guíe, todos vosotros tenéis un interior que se muere por salir, tan sólo tenéis que prestarle un poco de atención a lo que sentís y lo que queréis, no es una cosa de edad, no es una cosa de madurez, no es una cosa de carácter, da igual cómo y qué hayas vivido, el pasado es pasado, y no se puede vivir con ni de el, no pidáis consejos a gente que no sabe ni lo que quiere, no viváis queriendo impresionar brevemente a personas que no os importan y que dentro de unos días, meses u años ni os recordarán, no os hacéis una idea de lo fuertes que podéis ser sin ayuda de nadie, el dolor emocional dura solo 12 segundos, y todo lo demás nos lo provocamos nosotros mismos, somos maestros del drama por naturaleza, pero no sabréis lo fuertes que podéis llegar a ser hasta que no os pongáis a prueba, a prueba de verdad.
Todos estos estúpidos ignorantes que intentan hundiros con ellos, que se te atan a los pies como dos bolas de cañón, son los que tienen una vida vacía y absurda, y odian que vosotros tengáis algo que os llene, ya sea leer, bailar, cantar o subiros a una montaña y gritar, están tan perdidos que su única opción es intentar perderte a ti, porque así estarás a su pobre y patético nivel, seguramente no me gustes a mi, ni yo te guste a ti, seguramente habrá pocas personas a las que yo les guste, pero ¿Eso que importa?, no me dan de comer, no trabajan por mi, no estudian por mi, no lloran por mi, todos tenemos nuestros gustos, y es completamente normal que no le gustes a alguien, pero eso no significa que seas poca cosa, o que seas una mierda, la gente que tiene la llama, está en un nivel superior, y aquí no importa ni tu etnia, ni tu físico, ni tu condición u orientación sexual, es algo que se lleva por dentro y es algo que no se puede borrar o cambiar, es algo que sólo se puede tapar, pero la oscuridad, sólo es luz tapada.
martes, 14 de enero de 2014
Amargura.
...El desinterés es un sentimiento complicado de sobrellevar, darte cuénta poco a poco de que hay cosas que te interesan cada vez menos y que cada vez te llenan menos cosas, la ley de la vida sería correcta si al dejarnos de gustar unas cosas, nos empezaran a gustar otras, pero lo cierto es que hace tiempo que las cosas son cada vez menos especiales, pensaba que sería por la edad, que la razón de que no le vieras el sentido a muchas cosas era porque tenías más edad, pero lo cierto es que me he dado cuenta de que a personas mucho más mayores que yo les pasa lo mismo, comparten mi opinión de que la vida se esta volviendo más simple, menos emocionante y cada día con menos cosas que merezcan la pena, supongo que la frase que nos viene a todos a la cabeza es 'Cualquier lugar es especial si nosotros lo hacemos especial', y lo cierto es que es una frase a la que no le falta nada de razón, son las personas las que hacen que la vida tenga un color especial, o esté más negra que nunca, el único problema es que las personas, cada día son más similares, más simples, y menos capaces de hacer cosas, de cambiar cosas, ciertamente estoy cansado de ver caras largas y amargadas, la gente ha olvidado reír, ¿Cómo van a vivir si no se sienten vivos?, no paro de ver muertos vivientes por todas partes, muertos que te miran mal si sonríes, si cantas o si te pones a bailar en medio de la calle, como si estuvieras cometiendo un delito, yo opino que no importa cuán patoso sea tu impulso, que hay que hacer lo que te salga en cada momento, el mundo necesita más risa, porque lágrimas, tristeza, y amargura, tiene más que suficiente. La gente se ha olvidado de reír, se ha olvidado de vivir.
martes, 7 de enero de 2014
Capítulo 2.
...Si no lo sabéis ya, es el momento de que os diga que nunca le pongo primero el título a mis entradas, y es porque nunca se en qué o cuándo van a terminar, simplemente empiezo a escribir y dejo que mis sentimientos o mis ideas fluyan a través de mis dedos, no siempre escribo cosas que tengan un valor, la mayoría de las veces escribo cosas que parecen tristes, y estoy cansado de hacerlo, de echo no se si algo de todo lo que escribo tiene valor, simplemente comparto una parte de mi mismo con cada persona que lee este u otro texto escrito por mi, y este texto, es otro de esos, que se siente.
...Me despierto, como cualquier día, pero la verdad es que la mayor parte de ellos ni siquiera sé por qué lo hago, abro los ojos pero no encuentro una razón por la que hacerlo, todo era más fácil cuando era pequeño, era tan inocente, tan ajeno a todo lo que pasaba, al menos cuando lobo me dejaba, -en aquellos días sabía de un sentimiento que llenaba el corazón y alegraba la mirada, conocía la ilusión, ilusionarse por algo, eras tan pequeño, no pensabas en las consecuencias, no pensabas en lo que podía pasar, en lo que podía doler, no pensabas en qué podía salir mal o cuales serían las consecuencias, eras demasiado tonto, ¿O demasiado listo?.
poco a poco cuando nos hacemos mayores, dejamos de crecer como personas, es curioso, cuanto más grandes somos, más miedo tenemos, porque es el miedo la única razón por la que vivimos así, tenemos miedo de muchas cosas, pensamos en demasiadas cosas-.
Pero ahora, ahora todo es más difícil, más difícil para mi, todo se desmorona poco a poco en mi interior y ni siquiera sé qué respuesta darme a mi mismo, y lo peor de todo es que tampoco puedo preguntarle a él, cada día hablamos menos.
No sé como he llegado a esta situación, o tal vez es que tengo demasiado miedo para responderme, ya no se si es el desinterés o el temor lo que me impide pensar con claridad, ya no soy yo, no quiero ser yo. Lo único que se es que estoy sintiendo algo desconocido, algo que no se describir, los humanos lo llaman vacío, es como una herida de una profundidad infinita, que no para de sangrar, pero que no duele, te deja poco a poco sin vida, y ni siquiera sabes qué deberías hacer. Yo no soy el de los sentimientos, yo era duro, como una roca, no se cómo reaccionar ante todo esto, estoy perdido, el vacío es un sentimiento poderoso, horrible, pero poderoso, te deja sin aire con una facilidad que asusta, más que la pesadilla más horrible, yo siempre he sido el de las explicaciones, el de la lógica, siempre he dicho que el dolor es algo necesario, todo es necesario para forjar el carácter humano, pero el vacío, el vacío no es dolor, es como estar estropeado, como que algo falla dentro de ti, un coche jamás ha necesitado estar estropeado para ver que puede estar arreglado, simplemente si no tiene arreglo, lo destruyen.
Pienso en cómo antes cualquier cosa era capaz de hacerme sonreír, incluso me atrevería a decir que era feliz, pero aquello duró demasiado poco, ahora me siento como un drogadicto, nada es suficiente, necesito más, pero por muchas cosas que haga, o que me obligue a sentir, no es suficiente, no puedo llenarme, nada lo hace.
Creo que lobo tiene un problema, creo que no encuentra una razón por la que vivir, cómo iba entonces yo a preguntarle que me de una razón para sonreír, creo que los dos tenemos un problema, y ya no se qué hacer para que esta situación cambie, yo no soy el de la lógica, yo no soy el que saca las conclusiones claras en todo, yo soy el que se guía por impulsos, hago lo que siento en cada momento, eso siempre ha sido suficiente para llenarme, ahora nada consigue hacerlo, nada es suficiente. [...]
[...] Fueron días difíciles aquellos, en los que nada estaba claro, todo era negro, ninguno de los dos veía una luz en nada, pero después de estar verdaderamente mal, hice una locura, un impulso, ese día desperté algo en mi, y no sólo en mi, desperté algo en él, creo que todo se basaba en un simple vacío, y lo único que hay que hacer con los vacíos es llenarlos, yo soy el de los sentimientos después de todo, y sé que, esta vez, tenía razón.
A partir de ese momento los dos nos hicimos más fuertes, podría decir que lobo estaba más lobo que nunca, volvíamos a hablar, estaba muy fuerte, me ayudaba más que nunca, y lo cierto es que yo también me estaba volviendo más fuerte, estaba contento de volver a avanzar, de volver a aprender y de cambiar, siempre he tenido claro que los grandes cortes crean grandes cicatrices, y las grandes cicatrices crean grandes experiencias.
Pero basta de hablar de tristeza, basta de hablar de dolor, había tenido un nuevo comienzo ese día, las cosas iban a ser diferentes a partir de ahora, íbamos a actuar de forma diferente. [...]
[...]Me levanto, como cualquier otro día, pero esta vez, si sé por qué me levanto, porque tal vez no tengas una razón para sonreír cada día, es más, posiblemente estés triste la mayoría de ellos, pero es tan maravilloso sentir, sea lo que sea, es tan bonito sentirse vivo, incluso si me pusiera a llorar en este mismo momento estaría contento por dentro, sentir es nuestra más increíble habilidad, es lo que nos diferencia de esas malditas máquinas, sentir, cuando estás en lo alto de una colina y respiras profundamente, sientes algo tan efímero como la libertad, me encanta poder sentir, cerrar los ojos y que me llene, sea lo que sea, sentir es una capacidad totalmente infravalorada, miro a los demás y tienen miedo de sentir, tienen miedo de tener miedo, yo sólo tengo miedo de no sentir nada.
Ojalá las personas se sentaran más a menudo a pensar, suena raro, pero yo lo hago mucho, pensar en todo, dedicarle un poco de tiempo a mi interior, me gusta visitar esa zona.
Me encanta esta sensación, ha sido como renacer, se que la mayoría de las personas con las que me encuentre no entenderán nada de mi comportamiento o de mi mentalidad, bueno, eso es completamente normal, como bien dice lobo. No entienden que haya chicos como yo, sinceramente, incluso a mi mismo me parezco extraño, valoro cosas que parecen prehistóricas, cosas pequeñas, cosas grandes, da igual, el caso es valorar cada detalle, pero yo no critico su manera de vivir, ciertamente poco me ha importado siempre, no critico que hoy en día vivir la vida signifique intoxicarte cada fin de semana e intercambiar fluidos del tipo que sean con siete personas diferentes, sinceramente, si eso es vivir la vida, yo debo de estar completamente muerto, porque a mi lo que me hace vivir la vida, es una cosa totalmente diferente, lo que a mi me da la vida es escuchar mi música y que me erice la piel como lo hace el frío en invierno, me da la vida salir a la calle y tumbarme en cualquier trozo de verde de los que cada vez hay menos, me da la vida leer unos párrafos que me hagan reír o me hagan pensar, tal vez me hagan llorar, me da la vida salir de noche también, claro, pero a bailar, me lo paso tan bien saltando, haciendo el idiota y diciendo tonterías, me encanta reírme, creo que debo de ser la persona más muerta del universo, a estas alturas me ha quedado más que claro que yo no se vivir la vida, pero, ¡Qué demonios! prefiero estar muerto, si estar muerto es lo que yo entiendo por vivir, soy extraño, soy diferente y amo ser así, sinceramente creo que es uno de los mejores momentos de mi vida, y lo curioso es que apenas ha cambiado, prácticamente todo sigue igual, pero no es por fuera donde se han producido los cambios, es por dentro, y créeme que son los cambios que importan. Qué bonito es sentir, y sentirte bien contigo mismo, es una sensación tranquilizadora.
Una noche como cualquier otra llegó ella, a estas alturas no era la primera, y ninguna había sido suficiente, ¿Por qué iba a serlo ella?
de todas maneras, yo había perdido la capacidad de tener ese tipo de sentimiento, o al menos, eso pensaba. Pensaba que ese sentimiento se lo había entregado ya a una persona, y que no podría volver a entregárselo a otra, que era la definitiva, después de tanto tiempo, aún seguía pensándolo, pero había algo, algo en su mirada que lejos de gustarme a mi, le gustaba a lobo, había algo en sus labios que le incitaba a besarle, era tan extraño, después de tanto tiempo, tanto tiempo desinterés, tanto tiempo de rechazos continuos, de personas que no estaban a la altura, todo eso se esfumó en el momento en el que mis labios rozaron los suyos, y eso fue todo, sólo un roce, un roce que desencadenó todo, ella podría haber desaparecido en ese mismo instante y no haber vuelto jamas, porque daría igual, había cambiado algo en mi interior irremediablemente, me devolvió la capacidad de amar.
El amor, ese sentimiento tan temido, tan incomprendido, tan inventado, todo el mundo habla del amor, en mayor o menor medida, todos hablan de lo que es, o de cómo debería ser, hablan de el de muchas maneras, pero casi todos se equivocan, lo cierto es que la única verdad del amor es que es un sentimiento, algo físico y emocional que se produce en nuestro cuerpo y cerebro, y dentro de eso, para cada persona, como cualquier sentimiento, significa una cosa, nadie puede etiquetar tus sentimientos, solamente tú sabes qué es lo que sientes, nadie, absolutamente nadie puede discutirte eso, se puede discutir de muchas cosas, pero no se puede discutir de los gustos, y no se puede discutir de los sentimientos.
No estoy aquí para hablar del amor, porque tu sabes perfectamente lo que es, aunque tu respuesta sea que no sabes lo que es, eso es una respuesta totalmente valida. De lo que hablo es de sentimientos, de lo bonito que es sentir, íbamos por el miedo.
Si, cierto, tenía miedo, por supuesto que tenía miedo, es normal tener miedo, pero dejar que el miedo impida hacer algo que en realidad te mueres por hacer es absurdo, y yo, yo me moría por sacar esa parte de mi.
Leo a diario a las ovejas despotricar sobre las relaciones, despotricas sobre personas que se quieren, se equivocan en dos cosas, bueno, en realidad las ovejas suelen equivocarse en casi todo, se equivocan en que las personas que pintan todo de color de rosa están pintando una fachada, y despotrican sobre las relaciones porque nunca han estado en una, cuando después son los primeros que se encaprichan a mas no poder y babean las dos semanas que dura su "amor eterno", hablan también de que sentir amor hacia una persona es tener debilidad, ¿Debilidad?, qué graciosas son estas ovejas.
Yo opino que hay que ser bastante valiente para dejar entrar a otra persona en tu corazón, en ti mismo, ¿Quien sabe qué hará con ello?
hay que ser muy valiente para bajar todos tus muros y tus barreras, que tanto han costado construir para dejar entrar a esa persona, hay que ser más que valiente para que gran parte de tu mundo ahora esté habitado por esa persona, podría partirse por la mitad, podría destruirte por completo, podría hundirte de una manera inimaginable, no tienes absolutamente ninguna seguridad de que lo que estás a punto de hacer salga bien, de que cuando te entregues a una persona todo sea como esperes, no tienes seguridad, de nada.
¿Eso es ser débil?, creo que eso, querido lector desconocido, es una de las cosas más valientes que podemos hacer los humanos, pero ¿Por qué lo hacemos?, por qué, si tenemos tanto miedo de todo lo que puede pasar nos lanzamos de cabeza desde un acantilado como si hubiéramos perdido toda la razón que teníamos. Es una respuesta tan fácil, que ni siquiera debe de decirse, simplemente hay que sentirla, y vivirla, no, no tienes ninguna seguridad de que todo vaya a salir bien, pero ¿Sabes qué?, si supieras todo lo que va a pasar en tu vida ¿Qué sentido tiene vivir?, lo único débil, lo único cobarde en esta vida es no hacer las cosas por miedo, morir asustado, enamorarse es la sensación más bonita que he experimentado, y no me da ningún miedo, porque me hace sentir algo increíble, saca lo mejor de mi, y sea un capricho, o un amor eterno, no lo sabrás hasta que no lo pruebas, pero ten clara una cosa, sanarás si las cosas salen mal, siempre he tenido la teoría de que si el cuerpo puede acostumbrarse al dolor físico, puede acostumbrarse el dolor emocional, y esta vez, lobo y yo hicimos un pacto, nada de entrar en cabezas, nada de hacer mapas, nada de hacer cosas que sean pensadas, planificadas, dejarse llevar, sea cual sea el final, nos tiramos al precipicio porque cuando pruebas un poco de esa droga llamada amor, no puedes parar. El amor, yo no se qué es el amor, lo que si se es que nos hace sentirnos vivos, todos los tipos de amor, ¿Por qué los perros son leales? porque les damos amor, quizá ellos también sean débiles como dicen las ovejas, quizá esté muerto, quizá no sepa vivir la vida como hacen ellos, quizá todo lo que haga está mal, pero tengo clara una cosa, si estar muerto me hace sonreír como lo hago, quiero seguir estando muerto.

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